José Luis Picón I Málaga, (EFE).- «Picasso no se acaba nunca» dijo alguna vez Josep Palau i Fabre, y sobre esta idea de un artista infinito con una obra todavía inacabada cincuenta años después de su muerte gira el último número de la revista ‘Litoral’, dedicado de forma monográfica al creador malagueño.
Es un reencuentro, porque Picasso era habitual en las páginas de cada entrega de la revista que se funda en 1926 por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre en Málaga. Que en estos casi cien años de historia le había otorgado protagonismo en cuatro ocasiones anteriores.
Como señala en una entrevista con EFE el director de ‘Litoral’, Lorenzo Saval, el primer encuentro con Picasso se produjo en los años 20 del siglo pasado, cuando el malagueño participó en el homenaje a Góngora, y el siguiente fue en los 60 con un número que ya se dedica exclusivamente al artista.
Posteriormente, la revista quiso felicitar a Picasso en su 90 cumpleaños con una entrega que recogía una serie de poemas y dibujos autógrafos de destacados autores como Vicente Aleixandre.
Ese número se lo entregó Rafael Alberti en Francia a Picasso, quien correspondió a la revista con un conjunto de dibujos y dedicatorias que le hizo llegar a través del poeta gaditano, y que ha publicado ‘Litoral’ desde entonces en distintas ocasiones, apunta Saval.
El siguiente reconocimiento se produjo diez años más tarde, con motivo del centenario del nacimiento del pintor malagueño.
50 aniversario de la muerte
En esta ocasión, la iniciativa partió de la Comisión franco-española constituida para conmemorar a lo largo de 2023 los cincuenta años de la muerte de Picasso, cuyo primer responsable en España fue el exministro de Cultura José Guirao hasta su fallecimiento en julio de 2022.
Para ‘Litoral’ suponía todo un «reto» elaborar este número picassiano sin repetirse, porque parecía que «de Picasso está hecho todo, pero en un momento determinado siempre aparecen cosas nuevas». «Picasso es quien tiene más libros publicados, más que Jesús o que Napoleón», resalta el director de la revista.
Entre los autores de los textos figuran Francisco Calvo Serraller, Juan Manuel Bonet, Rafael Inglada o Carlos García Gual, con acercamientos a su obra en relación a los clásicos españoles, el flamenco, el jazz, la tauromaquia, el compromiso político, la mitología griega o el erotismo, entre otros temas.
Poemas a Picasso
Pero la «columna vertebral» de este número son los textos que dedicaron al artista Apollinaire, Juan Ramón Jiménez, Éluard, Lorca, Alberti, Neruda, Altolaguirre, Celaya, Champourcín, Garfias, León Felipe o Valente, entre otros muchos poetas.
«Siempre es todo ojos. No te quita ojos. Se come las palabras con los ojos. Es el siete ojos. Es el cien mil ojos en dos ojos» comenzó Alberti su poema «Los ojos de Picasso», mientras que el mexicano José Emilio Pacheco proclamó sobre los críticos del artista: «El río de tinta seguirá corriendo, hilito de agua al pie de la montaña».
José Bergamín calificó como «la sublime expresión de aquella cólera española de que nos hablaron nuestros clásicos» al ‘Guernica’, obra a la que Antonio Saura confesó su «odio» porque, «siendo dibujo coloreado más que pintura, es uno de los cuadros más famosos del siglo XX».
«Detesto al ‘Guernica’ porque sin ser un cuadro de historia es tristemente una de las composiciones más extraordinarias de la historia del arte», añadió Saura sobre la obra de Picasso, de quien el peruano César Vallejo resaltaba que había «sacado de la nada, como en la creación católica del mundo, los mejores dibujos que artista alguno haya trazado».
José Manuel Caballero Bonald se preguntó «quién puede ser tan petulante para pretender aportar la última palabra sobre Picasso».
Todos ellos se rindieron al genio creador de Picasso, a quien Willem de Kooning consideró que «es el hombre a quien vencer», algo que, como señala Lorenzo Saval, «cincuenta años después de su muerte, todavía nadie ha conseguido». EFE