La consejera de Salud y Consumo, Catalina García, durante su comparecencia tras una reunión del Consejo de Gobierno de la Junta. EFE/ José Manuel Vidal/ARCHIVO

La consejera de Salud, ante la enésima ofensiva de la oposición

Sevilla (EFE).- La consejera andaluza de Salud, Catalina García, se enfrentará en el Parlamento a la enésima ofensiva de la oposición contra ella durante los casi dos años de legislatura, ahora con una petición de reprobación en la Cámara, impulsada por el PSOE y que contará con el apoyo -insuficiente- del resto de la izquierda.

La oposición al Gobierno del PP ataca por el flanco sanitario al presidente, Juanma Moreno, y por ello los socialistas han presentado la petición de reprobación de la gestión sanitaria a través de la consejera, a la que acusan de «destrozar» la sanidad pública, «disparar» las listas de espera y aumentar la desigualdad.

La reprobación, para la que el PSOE utiliza la fórmula de su inclusión en un punto de una proposición no de ley, se debatirá el viernes en el pleno parlamentario, aunque no saldrá adelante porque el PP cuenta con mayoría absoluta en la Cámara andaluza.

El Ejecutivo de Moreno, ante las continuas peticiones de dimisión que ha soportado la consejera, siempre se ha puesto de su lado y esta vez no ha sido una excepción, ya que lo enmarca en una «estrategia electoral y política» de los socialistas.

Catalina García cuenta «con el respaldo de todo el Consejo de Gobierno«, según el portavoz del Gobierno, Ramón Fernández-Pacheco.

«Estoy para trabajar por y para los andaluces el tiempo que se estime oportuno». Fueron las breves palabras de la consejera sobre este asunto cuando fue interpelada por ello en rueda de prensa.

Un embate más en una lista de dos años

La complicada gestión que siempre entraña la sanidad pública en Andalucía, agravada por la pasada pandemia del coronavirus, ha sido el principal foco de críticas contra el gobierno de Moreno. Desde la orden de tarificación de servicios, las carencias en la Atención Primaria, o los contratos de emergencia. El incremento de listas de espera o la crisis en el núcleo duro de la Consejería, con una posterior causa de incompatibilidad por parte del ex número dos.

Sin embargo, el Gobierno de Moreno defiende sin descanso su incremento del 40 % en los recursos destinados a sanidad desde que él es presidente. Así como el incremento de profesionales del SAS, la mejora de sus retribuciones o la mayor oferta de servicios.

La polémica más importante se produjo el año pasado. Con una nueva orden de tarificación de conciertos para servicios sanitarios que incluía por primera vez la Atención Primaria. Tras muchas peticiones de dimisión para la consejera, duras críticas y una negociación con los sindicatos, la Junta terminó por retirarlo de la orden.

Listas de espera

A final del pasado año el aumento de listas de espera y la difícil situación de la Atención Primaria en periodo de máxima frecuentación terminó con una crisis en la Consejería. Y con el relevo del que era viceconsejero, Miguel Angel Guzmán, y del gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), Diego Vargas. Aunque la consejera de Salud mantuvo la confianza de Moreno, que siempre ha negado un posible cambio en el departamento.

Precisamente, el exviceconsejero ha protagonizado la gran polémica reciente, al intentar incorporarse a Asisa. La oposición lo denunció y la Junta concluyó que es incompatible hasta agosto. Esto es cuando hayan pasado dos años de su cargo como gerente del SAS, que ocupaba anteriormente.

Los nuevos datos de lista de espera, en los que contrasta la visión de la oposición, que denuncia que siguen en aumento, con los del Gobierno andaluz, que destaca una reducción del 10 % gracias a su plan de choque, han vuelto a dar alas a la izquierda para pedir la dimisión de la consejera de Salud.

Por el camino también se ha debatido y rechazado en el Parlamento una comisión de investigación sobre los contratos de emergencia del SAS. Y se han producido polémicas por las renovaciones de los contratos temporales de los profesionales sanitarios. EFE