Rota (Cádiz), (EFE).- El profesor José Antonio Lucero (Rota, 1988) hace un homenaje a su vocación, la docencia, que desarrolla de forma innovadora en las aulas y en su exitoso canal de youtube ‘La cuna de Halicarnaso’, en su nueva novela, «La maestra» en la que muestra la innovación y la represión en la educación del franquismo.
Lucero ha ambientado este homenaje en uno de los momentos más duros para esta profesión en España, la dictadura franquista, cuando, según explica en una entrevista con EFE, un tercio del cuerpo docente sufrió la represión.
La fe en la innovación pedagógica del autor y su protagonista
La protagonista de su tercera novela es Lali, una joven que en 1936 viaja a la Sierra de Cádiz para dar por primera vez clases con los modernos principios pedagógicos que le enseñaron durante la República. Y que, poco después, al comenzar la Guerra Civil, se la arresta acusada de adoctrinamiento y no vuelve al aula hasta el final de la dictadura.
Como su protagonista, un personaje de ficción, Lucero, profesor de Geografía e Historia y Lengua y Literatura en Educación Secundaria en el Colegio Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de su pueblo natal, Rota, siente pasión por la docencia innovadora, que desarrolla también como blogger y youtuber desde su canal ‘La cuna de Halicarnaso’.

Lucero, que en 2022 fue premiado como un de los mejores docentes de España, usa con sus alumnos el método de la’ clase invertida’, en el que reciben la clase por Youtube y hacen la tarea en clase.
Sus vídeos didácticos, que publica desde 2015 en su canal de YouTube atraen y ayudan a estudiar a decenas de alumnos de secundaria de otros muchos institutos, son la base para aplicar en sus clases el modelo pedagógico ‘Flipped Classroom’, que usa la experiencia y no la memoria para un aprendizaje más motivador y significativo.
Su granito de arena para divulgar la historia del franquismo
Licenciado en Historia y Máster en Escritura Creativa por la Universidad de Sevilla, Lucero ya abordó la época de la Guerra Civil y la posguerra en sus novelas anteriores: ‘La vida en un minuto’ y ‘La madrina de guerra’.
En una entrevista con EFE, el escritor reconoce que es un periodo que como historiador le interesa mucho: «La sociedad demanda un mayor conocimiento de este periodo reciente de España. Seguimos estudiando esta época porque la historia se mueve continuamente. A día de hoy muchos historiadores siguen estudiando la Guerra Civil y el franquismo. En esa doble vertiente, de historiador y novelista, quiero poner mi granito de arena para poder rescatar historias que desconocidas por el gran público».
Además, en ‘La vida en un minuto’ rescataba el accidente de tren de Torre del Bierzo, en el que murieron 87 personas y que se ocultó mucho «en el franquismo».
En ‘La madrina de guerra’ mostró la figura de mujeres que escribían cartas a soldados, tanto en el ejército franquista como en los populares de la República, y que intentaban levantar el ánimo a los que no tenían con quién escribirse.
Ahora, en ‘La maestra’ pone el foco en «el proceso de depuración del magisterio que ocurre cuando termina la Guerra Civil y el franquismo sienta sus bases».
En su novela pone la mirada en una maestra ficticia que «se inspira en muchos relatos de personas que fueron depuradas y que con el paso de décadas volvieron a la docencia».
La pasión, la herramienta docente más eficaz
Lucero cree a ciegas en «la vocación del magisterio», que directamente «atañe al corazón». Y él, un experto en los nuevos medios digitales, pone en valor los métodos que seguían sus colegas de hace casi un siglo: «La sociedad pone el foco en qué tecnología usan los maestros actuales, pero lo importante realmente es el componente pasional y la manera en que intenta llegar a un alumno».
«Al documentarme para la novela me he empapado de ese magisterio, que venía de antes de la Segunda República. Me di cuenta de que lo que entonces se consideraba que era lo correcto, es lo que sigue imperando hoy. A finales del siglo XIX y principios del XX, sobre todo con el impulso de la Segunda República, ya se hablaba de metodologías activas y que el alumno tiene que estar en el centro del aprendizaje. La educación de entonces era muy moderna», asegura.
«La imagen de la educación del pasado como algo anticuado viene por el retroceso que supuso el franquismo por la depuración de maestros a los que se les acusó de adoctriminato y que sólo aplicaban métodos que venían de Europa», añade.
En opinión de Lucero, desde esa historia reciente han pasado tres generaciones que aún trabajan por el relato de lo que ocurrió.
Un proceso que le ha llevado medio año de trabajo hasta entregar del manuscrito a la editorial Penguin Random House Grupo Editorial, que lo publica en Ediciones B el próximo 23 de mayo. EFE