Granada, (EFE).- El Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago de Granada celebra 375 años de historia, una cifra redonda que lo convierte en el más antiguo del país aún en funcionamiento, un referente que fue hogar de ministros, militares o artistas como García Lorca y Ángel Ganivet, Giner de los Ríos o el cardenal Belluga.
Salas de estudio y de música, comedor, biblioteca y gimnasio, pero también casi cuatro siglos de historia y un ‘libro de honor’ con la firma de catedráticos y ministros, políticos y poetas: así es el Real Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago.
Juan de Leyva fue obispo de Almería y capellán mayor de la Capilla Real de Granada, esa en la que yacen los Reyes Católicos; pero fue también el primer inquilino del colegio mayor aún en activo más antiguo del país, un referente que este sábado cumple 375 años.
Este aniversario redondo sirve para bucear en el pasado de una institución que se convirtió en la casa de la élite, en hogar de esos hombres de alta cuna llamados a cambiar el mundo desde el siglo XVII.
«Hay muchos militares o ministros porque aquí venía la élite; tanto, que se pedía hasta una limpieza de sangre que luego se gestionaba de aquella manera», ha explicado a EFE el director del San Bartolomé y Santiago, el rector José Luis Pérez-Serrabona, al frente desde hace tres décadas de este centro.
Con un patio renacentista y en el corazón de la ciudad, este espacio fundado en 1649 tiene entre su nómina de antiguos colegiales a Federico García Lorca o Ángel Ganivet, al cardenal Belluga o a Pío Cabanillas.
Pasado y futuro
«Era gente muy significativa en su época porque se formaba mucho, tenía esas opciones y luego podían liderar. Desde los militares que partieron a América a otros que, ya en el siglo XX, lucharon por la libertad y combatieron el franquismo», recuerda Pérez-Serrabona.

El peso de toda esa historia cuelga de las paredes del colegio en forma de retratos, esos que los ilustres del San Bartolomé se hacían para regalar a la que fue su casa, que ahora presume de pasado para asegurar un futuro.
Este colegio mayor combina una semana cualquiera conciertos de jazz y exposiciones fotográficas, acoge presentaciones de libros y charlas de casi cualquier cosa, una movida vida cultural que replica la esencia de los siglos pasados.
Ese ambiente, con recursos y formación, fue también el que disfrutaron en el siglo XVII los colegiales que después fueron rectores de la Universidad de Granada Simón Martínez de la Torre y Juan Fernández Crespo, el cardenal Belluga o José Agustín de los Ríos, alcalde de Granada y fiscal Supremo del Consejo de Indias.
Por las mimas salas de muros robustos y techos altos pasaron un siglo más tarde los ministros Narciso Heredia y Begines y Domingo María Ruiz y el Patriarca de las Indias y obispo de Málaga, Córdoba y Sevilla Juan José Bonel y Orbe.
Modernizarse y crecer
El San Bartolomé cobijó en el siglo XIX a Manuel Seijás Lozano, Natalio Rivas, Antonio de los Ríos Rosas, Valeriano Weyler y Nicolau y José de Salamanca y Mayol, todos ministros, pero también a reconocidos escritores como el dramaturgo Bernardo López García y el escritor y diplomático Ángel Ganivet.

El fundador de la Institución Libre de Enseñanza, Francisco Giner de los Ríos, creció en aulas en las que hoy se estudian asignaturas entonces impensables como inteligencia artificial, salas por las que pasaron el siglo pasado Federico García Lorca o el magistrado del Constitucional y consejero de Estado Manuel Díez de Velasco.
Este centro fue durante siglos el hogar de los hombres que marcaban las directrices del país y, poco a poco, se ha convertido también en la casa de ellas, colegialas que primero pasaron por el centro como excepciones, en estancias para investigar, y ahora son parte de la institución.
Celebrar siglos
Un cambio en los estatutos hace una década les abrió las puertas del Colegio Mayor, aunque no fue hasta hace tres años, con unas obras y doce habitaciones, cuando ellas llegaron de manera definitiva para enriquecer el centro.
El Paraninfo de la Facultad de Derecho de Granada se convierte este sábado en el escenario para celebrar un aniversario en el que se estrena la Asociación Amigos del Real Colegio y en el que entregará a la ciudad la Medalla de la institución.
Más de 200 colegiales de diferentes promociones se sumarán a un programa que incluye misa, una ofrenda ante la tumba del fundador, un acto académico y la fiesta, una vuelta a casa histórica. EFE