La escritora Anne Plantagenet posa durante una entrevista con EFE en la que habla de que la "Desaparición inquietante de una mujer de cincuenta y seis años" (Alba) . EFE/José Manuel Vidal

La escritora Anne Plantagenet publica una indagación social sobre una mujer «desaparecida»

Alfredo Valenzuela I Sevilla, (EFE).- «Desaparición inquietante de una mujer de cincuenta y seis años» (Alba) no es solo el título del último libro de Anne Plantagenet sino el anuncio en los periódicos que dio cuenta de la desaparición de la protagonista -mujer real, trabajadora y solitaria- de su última indagación literaria, con aires de reportaje de denuncia social.

Biógrafa de Manolete, de Marilyn Monroe y de María Casares, Plantagenet ha dicho a EFE haber abandonado la senda biográfica de personajes famosos para centrarse, con este último libro, en la vida de la gente anónima y humilde. Escribir supone «luchar contra el olvido; con mi libro intento darle un nuevo rostro y devolverle su nombre a una mujer que se borró».

La escritora ha contado la historia de Letizia Storti, obrera de la industria farmacéutica que intentó suicidarse como señal de protesta laboral -se tiró por una ventana junto a las oficinas de la dirección de su fábrica-, tras lo cual, muy malherida, ingresó en un psiquiátrico, donde pasó un año y al que no regresó tras pedir un permiso de salida de dos horas.

Tampoco regresó a ningún otro lugar porque se halló muerta tres semanas después tras unos matorrales de un mercado a menos de cien metros del psiquiátrico, en tal estado de descomposición que las cartas que había escrito antes de morir y que llevaba en los bolsillos quedaron ilegibles -ni siquiera la autopsia pudo determinar las causas de su muerte, salvo aclarar que no fue violenta-.

Película «En guerra»

Anne Plantagenet conoció a Letizia Storti durante el rodaje de la película «En guerra», seleccionada en Cannes en 2018 y dirigida por su amigo Stéphane Brizé, a quien acompañó durante un año en el trabajo de selección de actores no profesionales, sino auténticos obreros del suroeste francés, con idea de escribir un reportaje largo sobre cuatro de ellos.

Anne Plantagenet
La escritora Anne Plantagenet durante una entrevista con EFE en la que habla de la «Desaparición inquietante de una mujer de cincuenta y seis años» (Alba), el título de su último libro. EFE/José Manuel Vidal

En una de las selecciones de obreros-actores se elige a Letizia Storti, italiana de origen, muy comprometida sindicalmente con su trabajo y con sus compañeros, por lo que vino muy bien para una película de tema social y comprometido que contaba la lucha de un grupo de obreros para evitar el cierre de su fábrica.

La historia de Letizia Storti emocionó particularmente a Anne Plantagenet y unas semanas antes de pasar por Cannes, donde Stéphane Brizé se hizo acompañar por los obreros que protagonizaron su película, decidió entrevistarla a fondo y conocer cómo había pasado treinta años de su vida haciendo el mismo trabajo todos los días, repitiendo los mismos gestos.

«Todo podía haber acabado ahí, como una bella historia, pero las condiciones de trabajo de Letizia empezaron a degradarse, cuando intentó suicidarse llevaba una carta en la que acusaba a la dirección de su empresa, que eludió la responsabilidad diciendo que todo se debía a su depresión; ella se quedó sin su sitio», ha señalado Anne Plantagenet.

Una mujer invisible

Su desaparición del psiquiátrico recibió la calificación de «inquietante» por parte de la policía y de la prensa por no ser voluntaria y conllevar peligro, ya que cuando salió a la calle dejó en su habitación el teléfono y su documentación, pese a lo cual tardaron tres semanas en hallar su cuerpo.

Anne Plantagenet ha confesado que cuando conoció el desenlace sintió «rabia y tristeza; fue una mujer que no fue vista a pesar de los esfuerzos que hizo para existir; todos esos esfuerzos fueron aniquilados hasta convertirla en una mujer invisible». Y ha recordado que, consciente de esa circunstancia, durante el rodaje de la película Letizia hacía todo lo posible por la captara la cámara.

Preguntada sobre si elige a sus biografiados porque ve en ellos algo de sí misma, Plantagenet contesta diciendo que tal vez sea al revés, que sean los biografiados los que la interrogan a ella: «Me interesa el destino, la trayectoria de alguien, su infancia y todo lo recorrido, de dónde viene, su herencia y lo que hizo con ella, lo que dejó, lo que perdió y lo que tuvo que pelear».

Muy vinculada con la ciudad de Sevilla, donde vivió cuatro años y donde nació su hijo mayor, Anne Plantagenet participa como ponente en un taller de literatura a bordo de un barco que ha recorrido el Guadalquivir hasta la costa del Algarve, y ha eludido intervenir en el debate antitaurino: «No se cómo defender los toros; jamás participo en ese debate porque no hay diálogo posible; y bien que lo lamento porque me gusta el diálogo». EFE