Jaén, EFE).- Las organizaciones agrarias representativas del sector oleícola han llamado a la tranquilidad y han valorado con prudencia el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y la Unión Europea para la imposición de aranceles del 15 % generalizados en el ámbito agroalimentario.
“Desde UPA valoramos con prudencia los aranceles del 15 % a cualquier producto que entre en los Estados Unidos”, ha manifestado Jesús Cózar, secretario general de UPA Andalucía.
“Con el aceite de oliva, por ejemplo, nos encontramos en las mismas condiciones que otros países productores como Túnez, Marruecos o Turquía. Por eso entendemos que no debe afectar mucho el mercado de este producto en Norteamérica”, ha explicado.
Sin embargo, Cózar advierte de que otros productos sí podrían sufrir un golpe más severo. “La aceituna de mesa, la aceituna negra o el vino sí pueden verse más perjudicados. A ellos se les aumentan los aranceles que ya tenían en la anterior etapa. Esto puede ser la puntilla a que estos productos cada vez lo tengan más difícil para comercializarse en Estados Unidos”, ha señalado.
Ningún arancel es bueno
Ha añadido que seguirán trabajando para evitar recortes en el presupuesto agrario europeo. “Esperemos que esto se pueda revertir y lo vamos a trabajar para intentar que en los próximos meses tengamos fuerza para actuar con contundencia y cambiar la situación sobre el presupuesto”, ha afirmado el secretario general.
Francisco Elvira, secretario de Organización de COAG Jaén y responsable de Olivar en la ejecutiva de COAG Andalucía, ha subrayado que “ningún arancel es bueno” y que aún es pronto para saber exactamente la repercusión del acuerdo, pero en el caso del sector del aceite de oliva “hay que mandar un mensaje de tranquilidad.
“No podemos olvidar que ya está vendida más del 80 % de la producción de aceite española de esta campaña, el resto de países productores a nivel mundial apenas si tienen existencias, y el precio del aceite de oliva en origen está más de un 50 % más bajo que hace un año, por lo que hay margen”, ha recordado Elvira.
Respecto a Estados Unidos ha señalado que, a pesar de ser de los países más consumidores, con una media de un litro al año por persona, su producción apenas cubre el 3 % de su consumo, “y los compradores, con un nivel adquisitivo alto son fieles a un producto de calidad”.
Los principales proveedores de aceite de oliva de Estados Unidos, son España e Italia, a los que habría que añadir Grecia, que representan -entre los tres- alrededor del 70 % del volumen de aceite exportado a Estados Unidos, que ningún país tiene capacidad de cubrir, excepto España.
Soberanía alimentaria
“Lo que sí habría que preguntar a la UE es ¿de dónde saldrá el presupuesto para comprar el armamento a Estados Unidos recogido en el acuerdo? ¿Saldrá de los recortes anunciados a la PAC? ¿Va la Unión Europea a olvidarse de la soberanía alimentaria y cambiar alimentos por armas?”, ha inquirido el dirigente de la COAG.
Esta organización agraria ha insistido en la necesidad de paralizar el contingente de Túnez, paralizar el tráfico de perfeccionamiento activo y actualizar los niveles de desencadenamiento de almacenamiento privado, “porque no es normal que estemos dejando entrar aceite sin aranceles mientras el resto nos lo cobran a nosotros”.
El gerente de Asaja en Jaén, Luis Carlos Valero, ha afirmado que la aplicación del arancel del 15 % es “totalmente negativo”, aunque ha mencionado que ‘hay que esperar a ver realmente cómo se aplican. Valero ha recordado que España ya enfrentó aranceles al aceite de oliva durante la administración previa de Trump, pero estos solo afectaron al aceite envasado.
Ha explicado también que si los aranceles se aplican únicamente al aceite de oliva envasado, el impacto será “mínimo”, ya que “la inmensa mayoría de los exportadores que van a Estados Unidos tienen situadas allí las envasadoras y se lleva a granel, por lo tanto, se estaría exento de ese arancel”. EFE