Almería (EFE).- El buque oceanográfico ‘Sarmiento de Gamboa’, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha atracado este viernes en el puerto de Almería tras completar doce días de trabajo en el Seco de los Olivos, una montaña submarina volcánica situada en el Mar de Alborán, donde los científicos han desplegado técnicas pioneras para caracterizar y restaurar los arrecifes de profundidad.
El ‘Sarmiento de Gamboa’, botado en 2006 y gestionado por la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, es un buque multipropósito de más de 60 metros de eslora, con capacidad para 46 personas, de las cuales 26 son personal científico y técnico. Es el primer barco español capaz de trabajar con vehículos submarinos operados remotamente (ROVs) y con vehículos autónomos (AUVs) de alta profundidad, además de desplegar observatorios submarinos permanentes.
La escala en Almería se enmarca en el proyecto europeo LIFE-DREAM, que busca garantizar la protección de los corales de profundidad combinando ciencia, tecnología y conocimiento local. El investigador del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), Claudio Lo Iacono, ha explicado que la campaña se ha centrado en el Seco de los Olivos, “una montaña volcánica a pocas horas de navegación desde Almería”, que cuenta con más de 600 especies marinas, 45 de ellas protegidas o amenazadas.

Enclaves inesperados
Según ha detallado, el equipo ha descubierto enclaves de biodiversidad “totalmente inesperados”. Y ha identificado zonas “particularmente sujetas al impacto humano, sobre todo por la basura marina y la actividad pesquera”. Entre los hallazgos figuran platos, botas de seguridad y restos de artes de pesca.
La intervención no se ha limitado a la caracterización. “Nuestra acción ha sido no solo de documentar con vehículos submarinos, sino también de reducir este impacto, cortando las líneas donde podíamos y colocando unos arrecifes artificiales que reproducen la forma de los naturales, fomentando así el recrecimiento y la restauración de estos ecosistemas”, ha precisado Lo Iacono.
El investigador ha subrayado que “la restauración de ambientes profundos es la frontera del conocimiento en este momento. No sabemos bien cómo actuar ni qué materiales son los más adecuados”. Para evaluar la evolución, el equipo ha desplegado cámaras de alta tecnología autónomas. Estas durante varios años tomarán una fotografía cada 20 minutos de los arrecifes intervenidos.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, Rosario Soto, ha valorado que el puerto sea “un referente internacional en sostenibilidad y conservación del medio marino”. Y ha destacado la colaboración entre científicos y pescadores en el marco de este proyecto. En el mismo participan Italia, Grecia y España.
Oportunidad única
Ese vínculo ha sido también subrayado por la Organización de Productores de Pesca de Almería OPP-71, representada por Elvira Morote. “En esta campaña el sector pesquero y los científicos hemos trabajado codo con codo in situ. Ha sido una oportunidad única. No solo hemos sabido qué hay en el Seco de los Olivos por artículos divulgativos, sino que lo hemos visto en directo con el ROV. También con las cámaras y con los expertos”, ha explicado.
Las muestras recogidas, no invasivas, se destinarán al Pabellón de Historia Natural de la Universidad de Almería. Allí, a partir de otoño abrirá un expositor con corales y especies de profundidad del Mar de Alborán. “Será la primera vez que en la provincia se exponga de manera pública una muestra representativa de estos fondos de alto valor ecológico”, ha dicho Morote.
Por su parte, el pescador Salvador Martínez, patrón del ‘Paco y Antonia’, ha calificado la experiencia de permanecer doce días a bordo del ‘Sarmiento de Gamboa’ como “auténtica, genial”. “No estamos acostumbrados a ver realmente lo que tiene el mar. Y lo que tiene el fondo del mar, con lo cual ha sido fantástico”, ha afirmado. Aunque ha destacado además que durante los trabajos “no se han encontrado huellas de pesca de arrastre”.
El Seco de los Olivos, con una extensión de 2.829 kilómetros cuadrados, forma parte de la red Natura 2000. Combina zonas costeras poco profundas, fondos abisales y cañones submarinos. En él conviven ecosistemas únicos de corales longevos y frágiles. Su conservación depende ahora de proyectos de investigación como LIFE-DREAM. En razón de ellos la ciencia y la pesca local coinciden en un mismo objetivo: preservar la riqueza oculta del Mar de Alborán. EFE