Granada (EFE).- El Parque Natural Sierra de Castril, enclavado en el noroeste de la provincia de Granada y limítrofe con Jaén, se ha convertido en un enclave privilegiado en el que ha nacido el primer quebrantahuesos en libertad de los últimos 80 años en Andalucía y se ha descubierto una planta endémica de un grupo nuevo.
Este espacio natural, que destaca por su alto grado de conservación y su riqueza ecológica, se ha convertido en un referente para combinar ciencia, conservación y turismo sostenible y sobresale por estar rodeado por otros espacios protegidos, lo que refuerza su papel como corredor ecológico.
Su geomorfología abrupta, su historia natural y su situación biogeográfica han dado lugar a una biodiversidad excepcional que combina altas cumbres mediterráneas, valles frondosos, escarpados roquedos y pinares centenarios, una mezcla exprimida por investigadores.
La Junta ha detallado que esta diversidad se aprecia en una flora con numerosos endemismos que reflejan influencias europeas y africanas. Pero también en la avifauna, por la que la Sierra está declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Primer quebrantahuesos
Uno de sus hitos ha sido el nacimiento el año pasado del primer pollo de quebrantahuesos que lo hace en libertad. El primero desde que la especie se extinguió en Andalucía en los años 80.
La hembra, de nombre Castrileña, anillada y marcada con GPS, y fue avistada en Sierra Nevada y en los Picos de Europa. Mostrando los grandes desplazamientos típicos de los jóvenes de esta especie.
Para facilitar la observación de estas aves, se ha habilitado un observatorio fotográfico pionero en Sierra Seca, a 1.935 metros de altitud. Desde allí se ven especies como el buitre leonado, el milano real, el alimoche y el quebrantahuesos. Gracias a la colaboración de ganaderos locales que proporcionan carroña bajo estrictos protocolos de higiene.
La Sierra de Castril también protagoniza una exploración científica sin precedentes. Con un equipo de espeleólogos que ha alcanzado los 140 metros de profundidad en la cueva submarina del nacimiento del río Castril, convirtiéndola en la cueva inundada más profunda de España.
Además, un trabajo liderado por el profesor de la Universidad de Granada Gabriel Blanca ha descubierto una nueva especie vegetal -Castrila latens-. Es una planta anual y endémica que crece en las montañas calcáreas de Castril, Seca y la Cabrilla. Ha sido reconocida como un nuevo género monoespecífico y clasificado como «en peligro» por su limitada distribución.
Gracias a su relativo aislamiento y a una gestión activa que armoniza conservación y aprovechamiento sostenible, el Parque Natural Sierra de Castril se mantiene ajeno a las masificaciones y conserva su diversidad. EFE