Jerez de la Frontera (Cádiz), (EFE).- El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda ha dado por concluida la vendimia 2025, que se ha saldado con una producción estimada de 35 millones de kilos de uva, un volumen corto en comparación con campañas anteriores pero con un excelente grado medio de 12,5 grados.
Según ha informado este martes el Consejo Regulador, la recogida ha estado marcada por la incidencia del mildiu, derivado de las lluvias registradas en mayo, y por las intensas olas de calor durante el verano. Ambos factores han reducido en torno a un 30 por ciento las expectativas de cosecha respecto al año pasado.
Ausencia de «blandura nocturna»
La ausencia de la tradicional «blandura nocturna» -el frescor aportado por la cercanía del mar y los rocíos- ha impedido a la viña recuperarse por las noches, lo que ha provocado pérdida de líquido y peso en la uva. Pese a ello, los técnicos destacan que ha llegado a los lagares en buen estado sanitario y con parámetros adecuados para una correcta vinificación.
El Consejo recuerda que, gracias al sistema de criaderas y soleras, la calidad y disponibilidad de los vinos de Jerez y la Manzanilla no dependen de una única cosecha. Este método de crianza, basado en la mezcla dinámica de diferentes añadas, permite compensar campañas cortas como la de este año con otras más abundantes, como la de 2024.
La entidad subraya que la vendimia 2025 pone de nuevo de manifiesto la capacidad de adaptación del viñedo del Marco de Jerez a las condiciones extremas y la solidez de un modelo de crianza que garantiza la continuidad y diversidad de sus vinos, reconocidos internacionalmente. EFE