Un grupo de escolares participando en actividades deportivas. EFE/José Manuel Pedrosa/ARCHIVO

El 71 % de niños y adolescentes con Asperger sufre acoso escolar, según un estudio

Sevilla (EFE).- El 71 % de los niños y adolescentes que presentan síndrome de Asperger sufre acoso escolar en Andalucía, según los resultados de un estudio que afirma que la violencia psicológica indirecta es la más ejercida contra este alumnado, con comportamientos como la exclusión social o el aislamiento, que son «sutiles y difíciles de detectar».

El presidente de la Federación Andaluza de Síndrome de Asperger, Rafael Jorreto, ha presentado este jueves al Defensor del Pueblo y de la Infancia y Adolescencia de Andalucía, Jesús Maeztu, los resultados de esta investigación.

Jorreto ha detallado que un 95 % por ciento de los afectados están en el riesgo más alto de intervención inmediata, es decir, en «el rango más alto de acoso escolar», y que los contextos de mayor riesgo se producen durante el recreo (23,3 %), trabajos y actividades grupales (15,55 %) y excursiones y salidas (13,92 %).

Más de 350 alumnos

El estudio, que se ha realizado con 362 alumnos de entre 10 y 19 años y en un «entorno seguro», arroja que este acoso produce consecuencias emocionales entre los afectados como nerviosismo (76,2 %) o soledad (63,81 %) y que un 45 % no se siente comprendido por sus compañeros, mientras el 25,9 % no lo hace por sus profesores.

«Los protocolos de acoso escolar no están funcionando porque están diseñados para salvar las responsabilidades de los centros escolares y de los cargos políticos en cuestión», ha denunciado Jorreto, que ha pedido que los colegios «no sean juez y parte» y que se deje de «normalizar» esta situación.

Tras explicar que el síndrome de Asperger está incluido en el nivel 1 del trastorno autista, ha argumentado que quienes lo sufren son «carne de cañón» del acoso porque «procesan la realidad de forma autista pero no tienen ni dificultades significativas en el lenguaje ni retraso cognitivo», por lo que «no se les nota» este trastorno.

Ha indicado que los afectados muchas veces no lo cuentan. Esto es porque «cuando se retrotraen a algo que ha sido traumático lo viven como si estuviera pasando en este momento». Por ello, los padres se enteran tiempo después de que haya sucedido. Además «muchas veces ellos no se dan cuenta de que son apartados o marginados».

El presidente de la federación andaluza ha detallado otros datos, como que el 30 % no participa en clase por el miedo a la reacción de sus compañeros. Mientras que el 36 % era el provocador de la conducta violenta y el 48 % había recibido burlas por ser diferente.

Cambio de legislación

Ante esta «alarmante» situación, Jorreto ha reclamado un cambio de legislación. Asimismo ha recordado que la confederación nacional Asperger España ha presentado una propuesta de anteproyecto de ley para la protección del alumnado frente al acoso escolar. Esta recoge, entre otras cosas, el derecho a un entorno escolar libre de violencia.

Ha añadido que las consecuencias van más allá de la época escolar y se proyectan hacia el mundo laboral. En este muchas veces «tienen miedo de caer mal a sus compañeros, no se fían de los demás, tienen depresiones y ansiedad social». Además de que este colectivo tiene un índice de suicidios «importante».

Ha recordado que, según estudios realizados en Estados Unidos, el 21 % de las personas autistas sin discapacidad intelectual tienen ideas suicidas. El 22 % tiene proyectos de suicidio y el 24 % conductas suicidas o intentos de suicidio.

Por su parte Maeztu ha incidido en la necesidad de «no escatimar en recursos para atender a la infancia». Y ha lamentado que «no se reconozca la importancia que merecen estos asuntos». Ante esto los pondrá sobre la mesa en las próximas jornadas de coordinación de las Defensorías del Pueblo que se celebrarán en Zaragoza. Este año están dedicadas a la vulnerabilidad en las escuelas. EFE