Diego Tavero I Sevilla, 28 sep (EFE).- El Gobierno de Andalucía de Juanma Moreno presentará a finales de octubre los últimos presupuestos de la legislatura, en los que se cerrará el círculo de la ofensiva fiscal iniciada en 2019, que se ha traducido en siete rebajas fiscales, las últimas de ellas anunciadas esta semana sobre vivienda, mascotas y gimnasios, algo que para los independentistas de Cataluña supone un perjuicio para su comunidad.
Hasta 2018, Andalucía se encontraba entre las regiones con mayor presión fiscal, y en 2025 la situación se ha revertido hasta convertirla en la segunda comunidad con los impuestos más bajos -solo por detrás de Madrid-, desde que en 2019 el Gobierno de Moreno comenzó a poner en marcha una reforma fiscal estructural.
El objetivo marcado por el Gobierno del PP se centra en «estimular» la demanda interna con una mayor disponibilidad de rentas y atraer fuentes de riqueza de fuera, según ha declarado la titular de Economía y Hacienda, Carolina España.
Frente a una oposición de izquierdas, liderada por el PSOE, que acusa al Gobierno andaluz de electoralismo y de «dumping fiscal» a imagen y semejanza de la Comunidad de Madrid, el Ejecutivo de Moreno se defiende asegurando que desde 2019 «los andaluces pagan menos impuestos y Andalucía tiene más contribuyentes y recauda más”.
Los últimos datos de la Agencia Tributaria sobre IRPF del ejercicio 2023 sitúan a Andalucía con casi 778.000 contribuyentes por IRPF más que en 2018 y una recaudación que ha crecido un 50 %, hasta los 2.515 millones de euros.
Séptima rebaja fiscal frente a las críticas de «electoralismo»
El hecho de que el de 2026 vaya a ser el último presupuesto andaluz de esta legislatura antes de las elecciones de junio lleva a la oposición a denunciar que se trata de medidas electoralistas, pero desde el Gobierno se recuerda que cuando no existía cercanía de las urnas también se bajaban los impuestos.
«Bajar los impuestos está en el ADN del Partido Popular», ha declarado varias veces el presidente andaluz, quien ha tenido que salir este viernes a contestar otras críticas a estas bajadas, en este caso de las filas del político de Junts Jordi Turull, que ha dicho que Andalucía baja los impuesto a costa «del dinero de los catalanes».
Moreno ha exigido «respeto» a Junts e incluso le ha advertido de que próximamente habrá otra deducción más: «Lo siento, independentistas», escribió en un mensaje en X.
Desde la dirección del PSOE se ha tildado de «irresponsable» la política de «confrontación» entre territorios que «todo el rato» está llevando a cabo el presidente de la Junta de Andalucía, y la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, advirtió de que los andaluces «no viven de las subvenciones de nadie».
En un acto de partido este sábado en Granada, Montero ha reprochado a Junts que presente a Andalucía como tierra de subsidios para alimentar el ataque entre territorios, y ha defendido lo público como la forma de avanzar con igualdad.
Rebaja en todos los impuestos cedidos a Andalucía
Entre 2019 y 2025 el Gobierno andaluz ha llevado a cabo una bajada de todos los impuestos cedidos a la región: Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), Impuesto sobre el Patrimonio, Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte y Tributos sobre el Juego.
Según los datos de la Junta, el ahorro estimado en IRPF para los ciudadanos es de 452 millones de euros al año, y para ello se ha producido una reducción de la escala autonómica que ha supuesto una bajada en los tipos impositivos aplicables a cada uno de los tramos de renta (de 9,50 % a 22,50 %, este último para bases liquidables a partir de 60.000 euros) y de las que los beneficiarios han sido todos los contribuyentes.
Sólo tienen escalas menores (9 % y 21 %), Castilla y León (9,5 % y 21,5 %) y Galicia (9,4 % y 22,5 %), según la información aportada a EFE por el Gobierno andaluz.
Todos los contribuyentes son beneficiarios también de la deflactación de los tres primeros tramos un 4,3 %, con el objetivo de paliar los efectos nocivos de la elevada inflación; y el mismo porcentaje para el mínimo personal y familiar, una medida que han puesto en marcha otras comunidades y no el Gobierno central para el tramo estatal del impuesto.
Vivienda, mascotas y gimnasio
La novedad en la deducción por adquisición de vivienda habitual fue anunciada el pasado jueves por el presidente de la Junta en el Parlamento para los presupuestos de 2026: crecen los límites de 900 a 1.200 euros para jóvenes, mayores de 65 años y víctimas de violencia de género y del terrorismo, y de 1.000 a 1.500 euros para personas con discapacidad.
Una nueva rebaja fiscal ha sido la del 30 % en gastos veterinarios asociados a la adquisición o adopción de mascotas hasta un límite de 100 euros por contribuyente, limitado al primer año de convivencia con la mascota -tres años en caso de adopción y toda la vida del animal en el caso de perros guía y animales de acompañamiento terapéutico- y a rentas de hasta 80.000 euros en tributación individual y 100.000 en la conjunta.
La tercera novedad que incluirán los presupuestos es la deducción por gastos asociados a la práctica del deporte, de un 15 % hasta un límite de 100 euros por contribuyente y año y sin límite de renta, por lo que afectará a unas 785.000 personas y supondrá un ahorro de 36 millones de euros, según los datos de la Junta. EFE