Zaragoza (EFE).- La Asociación Somos Más, formada en Zaragoza por un grupo de mujeres sobrevivientes de violencia de género, advierte de que los niños son los “testigos mudos” y los “convidados de piedra” de las violencias machistas, por lo que exigen que “se cumpla la ley y no vayan nunca con los maltratadores”.
Es solo una de las reivindicaciones que este grupo de mujeres abandera todo el año y que reiterarán también este sábado, 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
Para la presidenta de la asociación, Natalia Morlas, la infancia está desprotegida y se pregunta “cómo vamos a hacer que esos niños se vayan con la misma persona que ha estado maltratando a la madre y, por lo tanto, a ellos también”.
Como explica en una conversación con EFE, desde el 2015 los niños que han vivido en una casa en la que se ha ejercicio violencia machista son víctimas, algo que la justicia “se está pasando por el arco del triunfo”.
Que los niños no vayan nunca con los maltratadores
Por eso, exigen que “los niños no vayan nunca con los maltratadores”, además de que “las penas sean ejemplares, ejemplarizantes y ejemplarizadoras” y que para los asesinos se contemple la prisión permanente revisable.
“La imagen que estamos dando es que maltratar e incluso asesinar mujeres sale muy barato en este país”, ha lamentado Morlas, quien critica “una corriente anti-punitivista para con los maltratadores que es completamente surrealista”.
Desde esta asociación aragonesa piden también que las mujeres dejen de tener el foco para que este “se ponga en el maltratador”. “Es injusto que seamos victimizadas una y otra vez”, expone.
Entre sus peticiones se encuentra también la de ventanilla única en los juzgados: “No podemos estar dando tumbos como una peonza rota de un lado a otro, queremos que la comunicación entre juzgados sea una realidad”.
Con respecto a lo que viene después de la denuncia, Morlas señala que “la protección a las mujeres y criaturas se basa en una orden de alejamiento”, una “triste hoja de papel” que se sostiene “en la buena fe entre comillas de un señor que te ha maltratado a ti y a tus criaturas, y que promete que va a ser bueno”.
Escuchar sin juzgar y acompañar
Sobre el papel de la asociación, su presidenta insiste en que el primer paso cuando una mujer llega pidiendo ayuda -o pidiendo información que muchas veces se acaba convirtiendo en ayuda- es “escuchar, escuchar, escuchar y escuchar”.
“Es lo que necesitan, hemos llegado a estar 7 y 8 horas escuchando, siempre sin juzgar, porque es muy importante que no se sientan juzgadas”, matiza la presidenta de la asociación, desde donde las ayudan a denunciar si la mujer lo desea.
En colaboración con el Instituto Aragonés de la Mujer, esta asociación pone en marcha el programa de mentoras acompañantes para estar al lado de las mujeres que sufren violencia de género.
“Las acompañamos a la comisaría, las acompañamos al hospital, las acompañamos a juzgados, a llevar y recoger a los niños del cole, a todas partes, donde lo necesiten… Y estamos al otro lado del teléfono”, dice sobre el papel de estas sobrevivientes para ayudar a otras a “comenzar esa nueva vida”.
Como explica Morlas, también comparten con ellas sus vivencias y les infunden ánimos: “Les decimos que si nosotras hemos salido, ¿por qué no ella? Porque no es menos que nadie, y estamos siempre a su lado”.
Un periplo judicial difícil
Si la mujer se decide a denunciar, desde la asociación no esconden que llega “un periplo judicial que es difícil”.
“Yo lo que les digo es que esto es difícil, pero de ahí te vamos a poder sacar, porque vamos a estar a tu lado. De donde no te vamos a poder sacar es del cementerio; de ahí no te vamos a poder sacar, ni mi compañera, ni yo ni nadie”, concluye Morlas.
El 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas del día y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo [email protected]; también se presta atención mediante WhatsApp a través del número 600000016, y los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10.
En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.