Zaragoza (EFE).- El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Carlos Arrazola, ha justificado este miércoles la reducción de dotaciones para la agricultura por la modernización de los sistemas de riego, pero se ha mostrado dispuesto a escuchar las necesidades de los posibles afectados.
Así lo ha reconocido a los medios antes de presidir en el Palacio de Congresos de Zaragoza la Asamblea de Usuarios del organismo de cuenca, a la que asisten cerca de 500 personas, preguntado por las quejas que han planteado tanto agricultores como la patronal CEOE e incluso el consejero de Agricultura, Javier Ricón, al conocer el borrador de revisión de caudales con el que trabaja la CHE.
Arrazola ha aclarado que la medida no busca reducir el agua de forma arbitraria, sino ajustarla a las prácticas agrícolas actuales, ya que, según sus palabras, “las dotaciones están calculadas con estudios de hace 30 años. Nadie explota la agricultura como hace 30 años. Por lo tanto, las dotaciones tienen que ir acompasadas a la realidad».
Modernización de los sistemas de riego
Según el presidente del organismo, este ajuste responde a la eficiencia y tecnificación alcanzadas en el sector. No obstante ha asegurado que la CHE está abierta al diálogo para escuchar las necesidades particulares de cada sistema de regadío ante la posibilidad de que los estudios «no hayan tenido en cuenta algunas singularidades de cada uno de los sistemas regables».
La eficiencia y el debate sobre el uso del agua
Arrazola ha señalado que el avance en los sistemas de riego, en comparación con las técnicas de 1994, justifica una mayor eficiencia en el uso del agua y ha enfatizado que la sociedad en general debe asumir esta responsabilidad.
«Todo el mundo hace esfuerzos en economizar agua», ha dicho, consciente de que la reutilización y el ahorro en el consumo son prácticas cada vez más necesarias en todos los sectores.
Preguntado por el destino del agua que se reduce, el presidente de la CHE ha informado de que tendrá que formar parte de la planificación de acuerdo a los nuevos criterios de eficiencia, por lo que no descarta que se destine a nuevos regadíos o incluso a la industria, de acuerdo con las demandas sociales y económicas.