Santa Cruz de Tenerife (EFE).- La juez de Arona (Tenerife) al cargo de la operación que ha desarticulado una red de narcotráfico en la isla en la que están presuntamente implicados un empresario libanés y un inspector de Policía ha aclarado formalmente que el expresidente del Parlamento de Canarias, el diputado del PSOE Gustavo Matos, ni está investigado ni es sospechoso en esa causa.
En la investigación policial de los hechos, aparece la transcripción de una conversación que mantuvo el presunto cabecilla del grupo, Mohamed Derbah, un reconocido empresario instalado desde hace años en Tenerife, con Gustavo Matos, que llevó a que se hicieran especulaciones sobre si el diputado tenía alguna implicación o no.
Fue precisamente esa circunstancia la que impulsó a Matos a pedir a la juez que le permitiera personarse en las diligencias del caso, para estar al corriente de la investigación y de si se le reprochaba a él algo en concreto, en virtud de su derecho de defensa.
La instructora se lo deniega en un auto dictado el pasado martes, en el que, con estas palabras, explica que no tiene nada que ver con los delitos investigados: «El señor Matos Expósito no ostenta, tal y como expone el Ministerio Fiscal en su informe, la condición de investigado ni la de sospechoso que pueda dotar de finalidad y sentido la pretensión hecha valer con su escrito de personación».
«Otra cosa», añade la magistrada, «es que pudiera considerarse perjudicado por las informaciones que se sustentan sobre la base del contenido de la instrucción, pero lógicamente su incorporacion a esta causa como parte personada no es el cauce procesal para hacer valer un hipotético derecho a la defensa frente a tales alegaciones o publicaciones».
La publicación de la conversación que Gustavo Matos mantuvo con Derbah provocó que el pasado 20 de mayo el PSOE le abriera un expediente informativo para conocer hasta qué punto estaba relacionado con la causa, aunque ese mismo día el partido aclaró que el diputado le había ofrecido una explicación «sólida».
En rueda de prensa, Gustavo Matos corroboró que se había reunido con el empresario libanés a petición de este en la cafetería de un centro comercial de Santa Cruz de Tenerife.
En ese momento, precisó, desconocía que Derbah estuviera investigado por delito alguno ni participara en negocios ilegales y accedió a reunirse con él porque le dijo que quería contarle algo «grave»; en concreto, le relató unas supuestas conductas intimidatorias de algunos agentes de la Policía Nacional en la isla de las que él luego informó al subdelegado del Gobierno por considerar que era su «obligación». EFE