Embarcaciones atracadas en el puerto de Laredo. EFE/ Miguel Ramos

Reivindicar y ofrecer formación, recetas para afrontar la falta de relevo en patrones de pesca

Santander (EFE).- La falta de patrones amenaza la flota del Cantábrico, un problema acuciante por las jubilaciones y la falta de relevo en un sector que trata de ponerse las pilas con iniciativas para facilitar formación reglada, pero también «dejando de llorar» y reivindicando una profesión «digna», en la que se puede ganar bien la vida.

El presidente de la Federación de Cofradías de Cantabria, César Nates, explica que la escasez de patrones es un problema que arrastra el sector en toda la zona norte ya desde hace unos años y que se está acentuando.

«Es algo que llevamos tiempo sufriendo, es endémico del sector. Y como está habiendo muchas jubilaciones, se está acuciando todavía más», destaca.

Y, sobre todo, lo que más falta hace son patrones de litoral y de altura.

Por ahora, los barcos suplen esa carencia saliendo a menudo con patrones costero-polivalentes, que tienen unas atribuciones más tasadas: pueden salir a faenar en embarcaciones con unas características y hasta una determinada distancia de la costa (hasta 60 millas).

Pero, muy conscientes de la necesidad perentoria de contar con patrones con mayores capacidades, en Cantabria se ha impulsado una iniciativa para facilitar formación reglada y acreditar conocimientos, a fin de poder ampliar el número de patrones de litoral y de altura.

César Nates ratifica el «problema» que padecen los armadores en toda la costa norte.

«Nos está pasando a todos, la gente se jubila a los 56, 57 ó 58 años y no hay relevo. Al final a mí me ha pasado en uno de mis barcos propios, se ha jubilado el patrón del litoral y ahora tengo patrón costero-polivalente y necesito más titulados», señala.

Formación antes de las costeras

Tal ha sido la urgencia de la situación que en Cantabria la Consejería de Pesca se ha puesto manos a la obra y, junto a la Consejería de Educación, ha preparado e impulsado una formación para que las personas que tienen experiencia de patrón pero que no tienen la tarjeta profesional puedan acreditar sus conocimientos y pericia para obtener un título.

«Claro que nos preocupa este tema, y hemos adoptado ya una decisión para poder darle solución, y ha sido llegar a un acuerdo con Educación para organizar unos cursos, próximamente, para que estas personas puedan acreditar su experiencia y obtengan las tarjetas profesionales correspondientes antes del inicio de las costeras del próximo año del verdel y del bocarte», indica a EFE el director de Pesca del Gobierno de Cantabria, Paulino San Emeterio.

Los beneficiarios de esta iniciativa son a priori personas que ya han realizado en el Centro de Formación Náutico Pesquera unos módulos y que han de acreditar la experiencia profesional para tener el título reglado.

Se ofertará grado medio, para patrón de litoral, que cuenta ya con una lista de 55 candidatos, y grado superior, para patrón de altura, con 30 alumnos.

Los cursos son de ocho horas diarias, los cinco días de la semana, y se impartirán en este periodo hasta las costeras, «en el que andan entre comillas más en descanso los pesqueros», destaca Paulino San Emeterio.

«Dejar de llorar»

El presidente de la Federación de Cofradías aplaude la iniciativa, pero también es de los que piensan que quienes se dedican a la mar tienen que «dejar de llorar».

«Parece que ‘ay, los pobres pescadores’, y al final somos nosotros mismos los que desactivamos que una persona joven se quiera dedicar a esta profesión. Éste es un trabajo digno, en la que te puedes ganar la vida muy bien. Y sobre todo un titulado puede ganar más que un médico», asegura el presidente de la Federación de Cofradías.