Santander (EFE).- El ocio nocturno no vive la Nochevieja ya como hace años porque los hábitos han cambiado y, para las discotecas, la última noche del año se ha convertido «en un evento más», a consecuencia de que el cotillón tal y como se conocía «tiende a desaparecer» y el público mayoritario en los locales más grandes y versátiles lo componen jóvenes con menos poder adquisitivo.
El empresario y representante del ocio nocturno en la Asociación de Hostelería de Cantabria, Ángel Suárez, lo ve así.
«La Nochevieja al final se ha convertido en un evento más para lo que son las discotecas tradicionales, con gente joven que tiene también menos poder adquisitivo», destaca.
La última noche del año cada vez se asemeja más a «una noche normal de salir», con una entrada al local «un poco más cara que cualquier otra época del año», con «un poco más de rotación» porque «la gente no está ahí todo el rato» y con un consumo menor que antaño.
Más espacio para el día
Las costumbres han cambiado también porque, por ejemplo, «se ha ganado el espacio por el día» y la gente más mayor hace ‘tardeo’ y toma algo al mediodía y antes de la cena.
El público «se divide un poco»: la noche queda más para los jóvenes y por el día y en bares la clientela suele ser de una edad más alta, apunta Suárez.
«Ése es el funcionamiento más o menos en los últimos años, pero en las discotecas o sitios que pueden ser un poco más versátiles, que pueden tener los dos tipos de público o que pueden en estas fechas dedicarse a eso, sí que tiende a desaparecer el cotillón, y la noche se equipara un poco más a un Halloween, que ha ganado mucho en los últimos años», insiste el empresario.
En términos económicos, para el sector del ocio nocturno, la Nochevieja «no es lo mismo» ya, aunque no ha variado el volumen de gente.

«Es una noche que se llena. Lo que pasa es que cada vez es más complicado hacer eventos. Si quieres hacer uno de calidad, jugártela, el riesgo de ahora y que no quiere correr un empresario es intentar hacer un cotillón y que no llegues al volumen esperado», advierte.
En contra de «macrobotellones»
Suárez insiste en que los macrobotellones y las fiestas en carpas y polideportivos de pueblos «afectan muy negativamente» al sector.
«Al final lo que esos eventos conllevan, generalmente, es botellón grande. Estamos en contra», destaca este empresario.
También cree que «da una mala imagen». «En una Nochevieja, en una carpa, por un muy bien organizado que esté todo, no es un servicio de calidad», afirma.
Otras fechas que funcionan
El sector del ocio nocturno lleva ya unos años notando que otras fechas van creciendo en cuanto a afluencia de público.
«Halloween es una fecha que año a año va a más y es un éxito asegurado», dice Suárez.
También son buenos días el primer viernes de Navidad o el primer jueves, que suponen «lleno garantizado», abunda Suárez