Santander (EFE).- El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha conmemorado este miércoles el 50 aniversario de su primer trasplante, una historia de éxito que ha llevado a Cantabria a liderar en los últimos diez años la donación y a que este centro sea «el trasplantador por excelencia del norte de España».
El 26 de febrero de 1975 el hospital cántabro trasplantó un riñón a un receptor, con 20 años en ese momento, que recibió el órgano de su hermana.
Se convirtió así en la primera persona de las casi 7.600 que han sido trasplantadas en este medio siglo en Valdecilla.
El acto conmemorativo, presidido por la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y marcado por los agradecimientos a profesionales y donantes, se ha rematado con el descubrimiento de una placa conmemorativa en el hall del edificio 2 de noviembre del hospital.
Ha estado presente Tomás, el paciente número uno, que hace 50 años se puso en manos de los doctores César Llamazares (Nefrología), Carlos Gómez Durán (Cirugía Cardiovascular) y Juan María Abaitua (Urología).
En la actualidad, Valdecilla tiene disponibles y activas todas las formas de donación científicamente aceptadas y cada año mejora su balance.
La mitad de los trasplantes de órganos realizados en el centro cántabro se hacen a pacientes de otras regiones. En programas como corazón, pulmón y páncreas ese porcentaje supera ampliamente el 75 por ciento.
Además, la tasa de donación de órganos de Cantabria fue el año pasado de 94,9 donantes por cada millón de habitantes, más de 40 puntos por encima de la media nacional.
Un hospital pionero
La jefa del Ejecutivo cántabro ha destacado que Valdecilla «siempre ha sabido ir por delante, abriendo camino y creciéndose en la dificultad, y con él, Cantabria ha sido la comunidad de la mitad norte pionera en implementar todos y cada uno de los trasplantes».
«Hoy celebramos la vida. O mejor, esa alianza extraordinaria entre ciencia y generosidad que regala vida», ha subrayado Sáenz de Buruaga, quien ha añadido que Cantabria «es una región pequeña, pero tiene un gran corazón y mucho talento».
El acto ha contado, además, con la participación del gerente del hospital, Félix Rubial; el coordinador de trasplantes, Eduardo Miñambres; el jefe de Servicio de Nefrología, Juan Carlos Ruiz San Millán, y José María Gómez Ortega, paciente trasplantado de riñón en 1990 y actual facultativo especialista de Anatomía Patológica de Valdecilla.
El gerente de Valdecilla ha asegurado que el inicio del programa es «un hito que ha marcado la historia del hospital, de Cantabria y de la sanidad española» y que, cinco décadas después, «sigue siendo sinónimo de esperanza, innovación y excelencia».
Miñambres cree que si Cantabria es líder en trasplantes es, entre otros motivos y, además de por la generosidad de sus ciudadanos, por su hospital, que «siempre ha sido pionero» en la cornisa cantábrica y es centro de referencia para trece provincias del norte.
Los números de Cantabria, ha reivindicado el coordinador de trasplantes, son «francamente mejores que en otros países». «Somos una comunidad pequeña, pero el impacto que tenemos en donación y trasplante es muy relevante», ha dicho.

Una segunda oportunidad, tercera, cuarta…
Cantabria ha hecho en estos cincuenta años más de 2.400 trasplantes renales, como ha señalado el jefe de Servicio de Nefrología, quien ha destacado que Valdecilla fue el primer centro fuera de Madrid y Barcelona que hizo esa intervención.
Entre otras cosas, ha destacado que Valdecilla intenta atraer pacientes con «retos complejos» y ha mencionado el programa de trasplantes de páncreas-riñón, los trasplantes a testigos de Jehová, que no admiten transfusiones y en la mayoría de centros son descartados.
Además, ha reivindicado que el compromiso de Valdecilla con el paciente es «de por vida». Ha practicado 442 segundos trasplantes renales, 104 terceros, 19 cuartos, 3 quintos y una persona está en lista de espera para el sexto.
Valdecilla también es centro de referencia de segunda opinión en pacientes de alto riesgo quirúrgico, trabaja técnicas de desinsibilización y ofrece trasplantes prediálisis, ha subrayado.
«Mis médicos de antes son ahora mis compañeros»
Durante el acto también ha tomado la palabra José María Gómez Ortega, facultativo especialista de Anatomía Patológica de Valdecilla, que tras padecer desde pequeño una enfermedad renal que fue empeorando con los años, fue trasplantado en este centro, primero en 1990 y de nuevo en el 2000.
«Se da la paradoja de que mis médicos de antes son ahora mis compañeros, es muy estimulante», ha reconocido Gómez Ortega, quien ha señalado que ahora le toca devolver a este Servicio de Nefrología, a Valdecilla y al sistema de salud «un poco de lo mucho» que le dieron.