Vista de la antigua mina que hay en la cueva de El Soplao, durante el acto celebrado este martes con motivo del 20 aniversario de la apertura al público de la cavidad. EFE/ Celia Agüero Pereda

La cueva El Soplao celebra dos décadas como joya natural subterránea

Celis (EFE).- La cueva del Soplao, una antigua galería minera en el corazón subterráneo de Cantabria y uno de los mayores tesoros geológicos de Europa, celebra 20 años abierta al público, con millones de visitantes, investigaciones científicas de renombre y una belleza que sigue dejando sin aliento.

El Soplao es un verdadero museo natural que alberga formaciones únicas en el mundo con excéntricas, estalacticas y estalagmitas, que hablan de la historia y de la tradición minera de la región.

La presidenta de Cantabria, María José Saénz de Buruaga, ha visitado este martes la antigua mina de El Soplao con motivo del 20 aniversario de apertura al público de «la Capilla Sixtina de la geología», que está cerca de superar los 4 millones de visitantes.

«Son 20 velas que iluminan todavía la más extraordinaria belleza de una cueva que se ha convertido por méritos propio en uno de los estandartes de la oferta turística de nuestra comunidad», ha subrayado.

Buruaga ha asegurado que cualquier que se asoma al Soplao puede ver que habla de una Cantabria que desde los inicios de los tiempos ha sido «un lugar de belleza y de misterio donde la naturaleza se expresa con una intensidad irrepetible».

El Soplao, ha añadido, «cautiva, seduce, embruja y sobre todo es un ejemplo brillante de la puesta en valor respetuoso y sostenible de los recursos naturales».

El descubrimiento de El Soplao

Esta cavidad fue descubierta por los mineros que, hacia 1908, perforaron la galería denominada «La Isidra», con entrada por «El Prao Collao» de Celis, flanqueado por los altos de El Táladro y del Pico Hugón.

Además de su valor geológico, la cueva y su entorno albergan un excepcional patrimonio de arqueología industrial minera, con más de 20 kilómetros de galerías.

La actividad minera también ha dejado su huella en el espacio exterior con castilletes u hornos de calcinación, en donde las labores mineras se orientaron a la extracción de blenda y galena, dos de las mejores menas para la obtención de zinc y plomo.

La presidenta ha anunciado que se van a reforzar las exploraciones e investigaciones sobre el ámbar en colaboración con las universidades de Cantabria, Barcelona, Complutense de Madrid y Almería con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre las bioinclusiones y avanzar en la indagación paleontológica.

Ha explicado que ya se han topografiado 24.265 metros cuadrados, la distancia que separa Santander de Torrelavega, y ha asegurado que «aún queda mucho y bueno por descubrir en las profundidades de El Soplao».

Los diferentes tipos de visitas

Buruaga, que ha recorrido parte de la vía ferrata de la mina de la Florida, ha invitado a cántabros y visitantes a redescubrir la cueva a través de esta renovada y ampliada visita que tiene una duración de tres horas y media y un recorrido de 2,5 kilómetros entre descuelgues, dos tirolinas y un puente tibetano.

Se trata de la única vía ferrata subterránea en España y una de las dos que hay en Europa, que se suma a las otras dos opciones de visitas: el tren minero, que es accesible para todos, y la visita espeolológica que discurre por el suelo original a traves de zonas menos accesibles y mas angostas.

Además, ha anunciado que en otoño se retomarán los recitales de artistas consolidados para aportar nuevas experiencias únicas y potenciar, aún más, la imagen referente que El Soplao se ha ganado en Europa.