Santander (EFE).- La Asociación de Maltratados por la Administración (AMA), que aglutina a los afectados por las sentencias de derribo de viviendas en Cantabria, lamenta que, pese a haber anunciado soluciones «a bombo y platillo», el Gobierno regional no está concretando nada «y una cosa es lo que dice y otra cosa lo que hace».
AMA celebra este sábado en Argoños, el municipio de Cantabria con más sentencias de derribo, la XXVI Ruta de los Inocentes, un acto con el que año a año estas familias, con casas sobre las que pesa desde hace décadas el mandato judicial de demoler, quieren seguir llamando la atención sobre su situación.
«Lo celebramos con el simbolismo de no apagar la llama y seguir, tras tantos años, reivindicando que se haga justicia», dice el presidente de AMA, Antonio Vilela.
Este colectivo apela a las resoluciones que ha aprobado el Parlamento de Cantabria, en las que insta a dar una solución a los afectados por las sentencia de derribo en la región.
Vilela destaca que la situación de los afectados por las sentencias de derribo no es buena porque creen que el Gobierno cántabro no cumple.
Desde el Gobierno una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace», lamenta Vilela, que manifiesta que no se cumplen ni las resoluciones del Debate sobre el Estado de la Región, «que ha sido hace cuatro días».
«Ni llaman»
Se pedía en esas resoluciones que para el 1 de julio estuvieran los convenios del Gobierno con los afectados, y sin embargo el Ejecutivo «ni llama, ni nos informa ni nada de nada», afirma Vilela.

Lo que pide la asociación es que se apliquen los convenios a los afectados como una solución final. «Y por lo menos no tendríamos el patrimonio secuestrado», resalta su presidente.
«Lo que no puedes es malvivir eternamente en una incertidumbre, sin reparar el daño causado, cuando todo el mundo sabe que las sentencias de los tribunales han dictado quiénes son los culpables, que son las administraciones públicas, y han tenido ni más ni menos que un cuarto de siglo para repararlo y ya es hora de que lo hagan», aduce Vilela.
Piélagos y Argoños en incertidumbre
Vilela explica que, aunque en Arnuero y Escalante la situación está «más controlada», con las viviendas de sustitución, en Argoños y en Piélagos hay «una incertidumbre total, sin saber qué es lo que va a pasar».
En Piélagos, el Plan General «que parecía que se iba a aprobar enseguida, parece que hoy no hay esa intención».
Y Argoños es para AMA «un auténtico desastre» tras la sentencia del Supremo que confirma la nulidad del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, al que se fiaba en gran medida la resolución del problema de los derribos en el municipio.
Vilela señala que tras la sentencia «y los propios errores de la Administración, se dijo a bombo y platillo que se iban a hacer las viviendas de sustitución y que se iba rápidamente a solucionar todo, pero la verdad es que lo único que se ha hecho es crear un problema».
Recuerda que son 254 viviendas ilegales las que hay en Argoños, por lo que pide «una solución global a todos los afectados de Argoños y de Cantabria» y «acabar con esta injusticia».