Desfile-performance titulado "Curimbó: a ancestralidade em pé" en la La Santander Slow Fashion 2025. EFE/ Celia Agüero Pereda

La Amazonía llega a la pasarela con una asociación que difunde la riqueza de Pará (Brasil)

Celia Agüero Pereda/

Santander (EFE).- La Santander Slow Fashion 2025 se ha llenado de color, ritmo y conciencia ambiental con la participación de la Asociación Sociocultural y Ambiental Perlas da Amazonía, que presenta su desfile-performance titulado «Curimbó: a ancestralidade em pé».

La moda de la marca brasileña está inspirada en la riqueza cultural del estado de Pará, en la Amazonía.

La estrella de la propuesta ha sido la chita, una tela típica de la región que se ha convertido en símbolo de identidad amazónica que, aunque llegó de fuera, en esa zona fue adoptada como un símbolo de identidad.

«Su colorido refleja la fuerza de la selva y su presencia en fiestas, danzas y rituales la convierte en una expresión viva de la cultura ancestral», explica a EFE la directora de la asociación, Perla Gomes.

La responsable de esa entidad añade que la tela con sencillez viste la memoria colectiva del pueblo amazónico y se transforma en herramienta de expresión cultural, símbolo de resistencia, alegría y conexión comunitaria.

La propuesta busca equilibrar arte, mensaje social y conciencia ambiental.

«Como artista, siento que es el doble de mi responsabilidad llamar la atención sobre temas sociales y ambientales. El arte es resistencia, pero también es un canal poderoso de conciencia, educación y transformación», afirma Gomes.

Para la COP30

La muestra está vinculada a la COP30, que se celebrará próximamente en la ciudad brasiñela de Belém do Pará, y busca visibilizar las riquezas culturales y creativas del estado.

Las faldas de Carimbó, en su mayoría hechas de chita, reflejan tanto identidad como creatividad popular, y los adornos que acompañan los trajes fueron elaborados con materiales reciclados y elementos naturales recolectados en Alicante.

«Es una forma de unir tradición y sostenibilidad, resaltando que la conciencia ecológica también nace desde lo local, desde la creatividad y desde la cultura», subraya Gomes.

El desfile-performance no solo celebra la vestimenta y los colores de la región, sino que también pone en escena la danza del Carimbó, un movimiento ancestral que conecta cuerpo y territorio, tradición y creatividad.

Cada paso sobre la pasarela es un acto de transmisión cultural y un recordatorio de la fuerza de los pueblos amazónicos, donde la moda se convierte en un vehículo de resistencia y un canal para visibilizar la riqueza ecológica y social que urge proteger.

«Para mí, es una realización personal y profesional. Esta es mi misión: dar voz a la Amazonía, donde sea que esté. Es un acto de amor, arte y resistencia”, señala Gomes.

Y resume la experiencia que vive el público con este desfile-performance, ya que además de quedar deslumbrado, saldrá con una duda necesaria: ¿Qué hay detrás de la ropa que usamos?.