Imagen de archivo del octogenario condenado por matar a un intruso que entró en su casa de Ciudad Real.EFE/Beldad

Condenado a 6 años de cárcel el octogenario que mató a un intruso en su casa

Ciudad Real (EFE).- La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha condenado a seis años y tres meses de cárcel a un octogenario condenado por matar de dos disparos de escopeta a un intruso que había entrado en su casa en Ciudad Real.

De conformidad con el veredicto del jurado popular, la magistrada ha condenado al acusado como autor de un delito de homicidio con dolo eventual con la concurrencia de la eximente incompleta de alteración psíquica y la atenuante simple de confesión, según se indica en la sentencia a la que ha tenido acceso EFE.

Asimismo, la magistrada ha condenado al procesado a indemnizar los padres del fallecido con 48.000 euros a cada, y, a los dos hermanos de la víctima a la suma de 19.000 euros a cada uno.

En la sentencia se recogen como hechos probados, conforme al veredicto emitido por el jurado, que sobre las 2.00 horas de la noche del día 1 de agosto de 2021, este octogenario -librero de profesión- se despertó cuando estaba durmiendo, cogió su linterna y salió a ver los riegos.

Al salir, advirtió de que la cortina de tiras de la puerta tenía un nudo que él no había puesto, y se dirigió a la puerta del cocherón observando que la caja de control del riego estaba destrozada.

El acusado fue a por una escopeta que tenía cargada

Ante ello, y como quiera que la tarde anterior había sorprendido a un extraño en el interior de su finca, regresó al dormitorio de donde cogió una escopeta con dos cañones paralelos que estaba cargada con dos cartuchos semimetálicos del mismo calibre, y con ella salió de la vivienda en dirección al corralón existente en el exterior de la finca.

Desde el momento en que salió de la vivienda, y a unos 15 metros de distancia, el octogenario se percató de que en las inmediaciones del cuarto de herramientas había un intruso que resultó ser el fallecido, con antecedentes penales y policiales, quien portaba en sus manos una motosierra apagada con la intención de sustraerla y que previamente había cogido del interior del dicho cuarto de herramientas.

De inmediato, el octogenario se dirigió hacia el intruso apuntando en todo momento con la escopeta hacia él.

Después, y a pesar de que la víctima al ver la escopeta dirigida hacia él se agachó sin esgrimir la motosierra que portaba, el acusado efectuó un primer disparo de frente que le causó heridas mortales.

Acto seguido y caminando hacia el intruso, efectuó un segundo disparo por la espalda que también la causó heridas mortales.

Tras estos dos disparos, el librero regresó al interior de su habitación donde cargó de nuevo su escopeta con otros dos cartuchos más, se dirigió hacia el exterior de la vivienda y efectuó un tercer disparo, sin que conste su resultado lesivo.

Muerte en el acto

De acuerdo con la sentencia, la víctima falleció en el acto como consecuencia de los dos impactos recibidos en zona vital.

También señala que, según el veredicto del jurado, el condenado padece un trastorno delirante y un trastorno mixto de la personalidad (esquizo-paranoide), antigua paranoia, que no le impide conocer la naturaleza y alcance de sus actos, ni le impide distinguir entre lo bueno y lo malo, especialmente en hechos de evidente y primaria moralidad.

El jurado popular también entendió que los daños observados en la finca de su propiedad desencadenaron en el procesado una situación de alto contenido emocional que generó una leve disminución de su capacidad de control en el momento de los hechos.