Toledo celebra la procesión del Corpus Christi, fiesta de Interés Turístico Internacional. EFE/Ismael Herrero

Las tormentas respetan el Corpus y Toledo vuelve a brillar «más que el sol»

Toledo (EFE).- Las tormentas de los últimos días han respetado el Corpus Christi de Toledo y han permitido que la ciudad haya vuelto a vivir con esplendor su día más grande y «brillar más que el sol», en una jornada calurosa.

A pesar de que en los días pasados el fuerte viento causó daños en los adornos que jalonan los 2.500 metros lineales por los que discurre la procesión, en particular en los toldos que se colocan como palio procesional y han sido reparados por los operarios municipales, el tiempo ha sido generoso con los toledanos y ha permitido que haya lucido con esplendor esta fiesta, que está declarada de Interés Turístico Internacional.

Durante buena parte de la mañana el sol ha estado difuminado bajo las nubes, aunque el calor ha vuelto a ser el protagonista habitual en esta celebración, como ha quedado patente en el movimiento rítmico de los abanicos que portaban muchas de las miles de miles de personas que han presenciado el paso del cortejo por las calles de Toledo.

El propio alcalde, Carlos Velázquez, ha hecho referencia al dicho que resalta el fulgor de la capital de Castilla-La Mancha en el Corpus, y ha destacado: «Es uno de los días más importantes, en el que Toledo brilla más que el sol, en el que Dios sale a las calles y para ello se engalana, gracias al trabajo de miles de toledanos que hacen posible que la ciudad luzca más guapa que nunca».

Así ha sucedido este año, en el que la procesión ha discurrido sin contratiempos por las calles del casco histórico de Toledo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y engalanadas para la ocasión con pendones, mantones, tapices, flores y reposteros.

Misa por el rito mozárabe y procesión

Las celebraciones del Corpus se han iniciado a las 10.00 horas con la misa con el rito mozárabe que ha oficiado en la catedral primada el arzobispo de Toledo y primado de España, Francisco Cerro, junto a decenas de sacerdotes y al obispo auxiliar y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, César García Magán.

A la misa y a la posterior procesión han asistido numerosos representantes de instituciones políticas, civiles y militares y de distintos colectivos, entre ellos el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, acompañado por los consejeros de Hacienda y de Bienestar Social, Juan Alfonso Ruiz Molina y Bárbara García Torijano.

También han asistido el propio Carlos Velázquez, que ha encabezado la representación de la Corporación municipal toledana; la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón, y la presidenta de la Diputación Provincial de Toledo, Concepción Cedillo, entre otros.

Tras la celebración de la misa, hacia las 11:00 horas se ha iniciado la procesión, protagonizada por la Custodia de Arfe, realizada por el orfebre Enrique de Arfe con el primer oro llegado de América, que simboliza a Cristo Sacramentado.

La custodia de Arfe recorre las calles del Casco Histórico de Toledo. EFE/ Ismael Herrero

Precedida por las hermandades y cofradías toledanas y escoltada por cadetes de la Academia de Infantería, la Custodia de Arfe ha hecho la primera parte del recorrido procesional entre la catedral y la plaza de Zocodover, donde Francisco Cerro ha pronunciado la tradicional alocución ante cientos de personas, en la que ha mostrado su preocupación por las guerras de Oriente Medio y Europa, y por las «dificultades» por las que atraviesa el mundo.

Adornos y agua para el calor en el Corpus de Toledo

La procesión del Corpus de Toledo ha discurrido entre el olor a tomillo y romero que se distribuye a lo largo del recorrido procesional y ha vuelto a sumar cifras espectaculares como los más de 6.000 elementos decorativos, los 4.000 metros de guirnalda y, como novedad este año, tres grandes murales tejidos con 80.000 metros de hilo.

Entre los elementos decorativos han estado un centenar de faroles, más de 350 elementos de forja, 400 recipientes metálicos con motivos florales, 400 reposteros, 800 estandartes, 400 pendones y 500 balconeras, además de vidrieras, incensarios, bolas de forja, antorchas o espadas.

Unas 1.000 plantas, básicamente geranios y calibrachoa, y unos 40.000 tallos de flor cortada han adornado las calles, gracias al trabajo altruista de 80 floristas venidos de toda España.

Además, este año el Ayuntamiento de Toledo ha instalado cuatro puntos de reparto de agua a lo largo del recorrido procesional, en los que se han puesto a disposición del público 10.000 botellas de agua, para que participantes en la procesión y espectadores pudieran hidratarse ante las altas temperaturas.