Valladolid (EFE).- Un gigante de diez toneladas y ocho metros de altura corona desde hace cien años (1923-2023) la única torre de la catedral de Valladolid donde este miércoles, con el lema de «Venga tu reino», ha sido inaugurada una exposición conmemorativa del centenario de la colocación de la ciclópea imagen de hormigón.
Promovida por el arzobispado de Valladolid y producida por la Fundación Las Edades del Hombre, es la exposición central del Año Jubilar (2023/2024) concedido por el papa Francisco con ese motivo y también para rememorar el protagonismo que tuvo la diócesis en la devoción del Sagrado Corazón de Jesús.
De su origen a través de las visiones de una monja contemplativa en la Francia del siglo XVII (Santa Margarita María de Alacoque en 1675), así como de su extensión en España, a través de la figura del beato Bernardo de Hoyos (1711-1735), habla este muestrario organizado en torno a seis capítulos.

Historia de una devoción
Fotografías, textos, manuscritos, libros, pinturas, planos e imágenes de devoción estructuran un fondo que, con el sello característico de Las Edades del Hombre, ha sido distribuido a lo largo de una de las naves laterales de la catedral de Valladolid.
Al mismo tiempo que ella se abre también «una fase nueva de lo que significa nuestra catedral en la provincia y en la región, y que hace del arte y el patrimonio una de nuestras señas de identidad, con una indudable dimensión económica pero también como expresión de lo que somos», ha analizado el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello.
‘Fake news’
No es sólo la vertiente histórica, social, patrimonial y religiosa lo que transmite «Venga tu reino», sino esencialmente «un mensaje de verdad, justicia y paz en medio de la actual sociedad del ‘fake news’, donde reina la mentira como un poder de este mundo, y también las desigualdades económicas en forma de hambre», ha añadido.
«Y de la paz, ¿qué decimos en medio de tantas guerras?», ha proseguido el prelado antes de lanzar una proclama de esperanza: «Que la imagen del Corazón de Jesús siga siendo un faro de luz como lo es desde hace cien años».
El arzobispo, por todo ello, ha reivindicado «el carácter luminoso de la fe dentro de una sociedad de la que dicen que ya se está apagando las luces de la Ilustración, la de la misericordia y la de la compasión que nos recuerdan la fraternidad en la que deberíamos ser capaces de vivir».
Al dar la bienvenida, el prelado ha franqueado la puerta de la catedral «para encontrar el esplendor de la verdad y del bien» a quienes visiten la exposición, que permanecerá abierta hasta el próximo 28 de enero.

La Compañía de Jesús
Uno de los capítulos destaca la crucial aportación de la Compañía de Jesús años antes de la expulsión del territorio español ordenada en 1767 por el monarca Carlos III, con la figura del beato Hoyos como principal propagador a partir de las visiones que tuvo.
En una de ellas, documentada el 14 de mayo de 1733, el Sagrado Corazón de Jesús le reveló la denominada Gran Promesa: «Reinaré en España y con más veneración que otras partes», lema que aún se puede ver clavado en numerosas puertas de las casas de los pueblos del interior de España como encomienda para impetrar su amparo y protección.
Los jesuitas también expandieron esta advocación en Hispanoamérica que culminó en 1874 cuando Ecuador se convirtió en el primer país en consagrarse al Sagrado Corazón.
Entre finales del XIX y mediados del XX tres fueron los pontífices (Pío IX, León XIII y Pío XII) que reforzaron esa espiritualidad en todo el mundo cristiano, según se explica en la muestra que ha coordinado el historiador del arte Salvador Andrés Ordax (Universidad de Valladolid).
Empeño de arte y fe
Tras el estrepitoso derrumbe de la torre de la catedral de Valladolid, en 1841, fue reconstruida y coronada con la monumental imagen del Sagrado Corazón de Jesús erigida en 1923 y que forjó en hormigón armado el escultor Ramón Núñez.
«En aquella época supuso una historia de fe y de empeño pero hoy casi no se entendería la torre sin la imagen del Sagrado Corazón de Jesús», ha subrayado el secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre, José Enrique Martín. EFE