Valladolid (EFE).- La Junta de Castilla y León solicita al Gobierno de España la declaración de zona catastrófica para las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid, las más afectadas por la borrasca Juan, que trajo intensas nevadas y fuertes lluvias que derivaron en inundaciones en numerosos municipios de las cinco provincias.
El Consejo de Gobierno ha acordado en su reunión de este jueves solicitar la declaración de Zona Gravemente Afectada por una Emergencia de Protección Civil a las cinco provincias de Castilla y León, según ha anunciado el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, en rueda de prensa.
Ha recordado que concurre la circunstancia de catástrofe definida en el artículo 2 de la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil, como una situación o acontecimiento que altera o interrumpe sustancialmente el funcionamiento de una comunidad o sociedad por ocasionar gran cantidad de víctimas, daños e impactos materiales, cuya atención supera los medios disponibles de la propia comunidad.
Las provincias de Ávila, Segovia, Salamanca, Soria y Valladolid fueron las más afectadas por la borrasca Juan, ante la que la Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta de Castilla y León declaró la alerta el pasado 19 de enero por fenómenos meteorológicos adversos.

Aunque la alerta se levantó el 22 de enero, en ese corto periodo de tiempo, ha recordado el portavoz, las intensas nevadas y las fuertes precipitaciones provocaron desbordamientos e inundaciones que derivaron en importantes daños materiales.
La ley estatal prevé que, cuando se produzca una emergencia cuya magnitud requiera para su recuperación la intervención de la Administración General del Estado, se aplicarán las medidas recogidas en su capítulo V, previa declaración de zona catastrófica
Una declaración que podrá ser solicitada por las administraciones públicas interesadas, de ahí la petición que realizará la Junta en favor de las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid.
Errores en la gestión
Carlos Fernández Carriedo ha explicado que la petición no entra a valorar la gestión de la borrasca o las responsabilidades de lo ocurrido, aunque sí ha indicado que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) «ha cometido errores», tanto en la transmisión de la información como en la gestión de los embalses.
Errores también en la limpieza y gestión de las riberas, que «si hubieran estado en otras condiciones, quizás el impacto hubiera sido menor», ha indicado, al tiempo que espera que lo ocurrido «sirva para que la CHD pueda mejorar sus procedimientos de cara al futuro».