Burgos/Valladolid feb (EFE).- Burgos y Valladolid se han unido este mediodía en sendos minutos de silencio para condenar la muerte violenta del joven vallisoletano, Sergio Delgado, fallecido en la madrugada del sábado en la capital burgalesa tras recibir un fuerte puñetazo que acabó con su vida de manera prácticamente inmediata, una agresión que según las investigaciones policiales estaría vinculada a una rivalidad provincial.
Los ayuntamientos de Burgos y Valladolid, aprovechando la convocatoria del minuto de silencio en recuerdo de las víctimas mortales del incendio de Valencia, han celebrado sendas concentraciones en su plaza Mayor para condenar a muerte del joven vallisoletano, que estaba de despedida de soltero en Burgos cuando sufrió la agresión mortal, y cuyo supuesto homicida fue detenido este domingo y permanece declarando en dependencias de la Policía Nacional.

Una salvajada
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, acompañada por la corporación municipal, miembros de la Diputación y representantes del Burgos CF y ciudadanos, ha vuelto a mostrar su «enorme tristeza» por lo sucedido y, tras trasladar el pésame y el cariño de la ciudad a los familiares de la víctima, les ha transmitido que «los burgaleses consideran unánimemente que esto es una salvajada que no puede volver a suceder».
«Si realmente se confirma que se trata de un delito de odio por el origen de Sergio Delgado, lo que deseo como alcaldesa es que caiga todo el peso de la ley sobre el agresor que perpetró esta salvajada y, desde luego, también sobre las conciencias de todos los que alimentan y inoculan ese odio por una cuestión de origen. Es una verdadera barbaridad que puedan suceder estas cosas», ha afirmado en declaraciones a los periodistas.
Ayala ha agradecido el trabajo realizado por la Policía Nacional, pues si bien inicialmente todo apuntaba a que la muerte del joven se había debido a una caída fatal, ha sido la investigación de la Brigada Provincial de la Policía Judicial la que ha conseguido determinar que Sergio Delgado recibió un fortísimo puñetazo que acabó con su vida de manera casi inmediata.
«Como alcaldesa no puedo más que condenar absolutamente cualquier tipo de violencia», ha insistido, máxime si se produce entre «ciudades hermanas» como son Valladolid y Burgos, en referencia a la hipótesis que maneja la Policía Nacional de que la agresión tuviera que ver con el hecho de que la víctima fuera de Valladolid.

Cariñoso y pacífico
En Valladolid, medio centenar de personas se han reunido frente a la Casa Consistorial, encabezados por el alcalde, Jesús Julio Carnero, en una concentración en la que han estado presentes familiares del joven, quienes han destacado que era una persona muy afable, muy cariñosa, que «siempre tenía su sonrisa, y estaba para todos».
En declaraciones a los periodistas, Encarna ha asegurado que «tenía un carácter muy pacífico», que «nunca buscaba pelas», y considera que lo ocurrido es un delito de odio: «Si porque eres de Valladolid te dan un puñetazo tiene que ser así, es un delito de odio y no creo que se justifique de otra manera», ha concluido.
Ni criminalizar a los burgaleses, ni criminalizar a la afición
La alcaldesa de Burgos ha pedido que no se criminalice a los burgaleses por lo ocurrido, porque «Burgos es una ciudad de acogida», donde cualquiera que venga «puede sentirse tranquilo y satisfecho», pero también que no se criminalice a la afición del Burgos CF, después de que se haya vinculado al detenido con grupos ultra próximos a la afición local.
«Los odios y los extremos conllevan exactamente a este tipo de situaciones, absolutamente indeseables para la convivencia», ha aseverado, al tiempo que ha insistido en que la afición del Burgos CF se esfuerza por mantener una rivalidad deportiva sana y solo en términos deportivos, que «nunca sobrepase ningún límite que no es aceptable».
Para ello se han acercado a la concentración representantes del Burgos CF y Marcelo Figoli, el nuevo propietario del club, ha afirmado que no tienen certeza de que el detenido «tenga que ver en absoluto» con el club, al tiempo que ha insistido en que «repudian absolutamente» la agresión y se ponen al servicio de la justicia para que «no pueda participar en más eventos deportivos del club».
«Si le gusta el Burgos CF, a nosotros no nos representa», ha insistido a preguntas de los periodistas, al tiempo que se ha comprometido a hacer todo lo que las autoridades pidan para erradicar la violencia de los estadios: «es nuestro compromiso absoluto», ha afirmado Figoli.
La investigación sigue abierta
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha sumado a las muestras de condolencia y ha trasladado su apoyo a la familia de Sergio Delgado «en esta situación tan complicada», al tiempo que ha pedido que se deje a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado realizar su trabajo.
Sen, durante su asistencia al acto del aniversario del Estatuto de Castilla y León, ha confirmado que la investigación «sigue abierta», que el detenido aún «no ha pasado a disposición judicial» y que la Delegación del Gobierno no tiene «en estos momentos» ninguna información de si el presunto agresor pertenece a un grupo de extrema izquierda.
Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Burgos han confirmado a EFE que el detenido no pasará a disposición judicial hasta este martes, agotándose así el tiempo máximo del que disponen los investigadores para acabar de aclarar lo sucedido en la madrugada del pasado sábado en Burgos.EFE