Burgos (EFE).- El brote de gastroenteritis registrado esta semana en Miranda de Ebro (Burgos), y que ha dejado en torno a un centenar pacientes atendidos en las urgencias del hospital desde el lunes, podría tener un origen vírico, según las hipótesis que maneja Sanidad y confirmada la ausencia de agentes patógenos tras conocerse los primeros resultados de los análisis microbiológicos del agua encargados por el Ayuntamiento.
La alcaldesa del municipio, Aitana Hernando, ha compartido este viernes a través de rede sociales las recomendaciones de la Junta de Castilla y León para controlar «el brote de gastroenteritis aguda de probable origen vírico (posiblemente norovirus)», ha apuntado.
Las recomendaciones se centran en una limpieza exhaustiva y el lavado frecuente y minucioso de manos como medidas generales de control que ayudan a frenar la difusión de un virus gastrointestinal, y han sido remitidas al Ayuntamiento por parte del Servicio Territorial de Sanidad de Burgos.
Hernando ha apuntado a un probable origen vírico, posiblemente norovirus, a partir de la «sospecha» que maneja el Servicio Territorial, basada en las entrevistas realizadas a una muestra de afectados, si bien tienen que ser los análisis que realiza el consistorio los que determinen el origen, aunque sea por descarte.
Fuentes de la Consejería de Sanidad han insistido a EFE en que es el Ayuntamiento el que se encarga de analizar el agua de consumo humano, mientras que la investigación del Servicio Territorial se ha centrando en hablar con los afectados para averiguar si existía algún punto de conexión que pudiera explicar la gastroenteritis compartida.
En las investigaciones no se ha hallado esa conexión, de ahí que vistos los resultados de los análisis realizados al agua, se sospeche de un contagio vírico, aunque todavía quedan pendientes los resultados de los análisis microbiológicos que el Ayuntamiento de Miranda encargó este jueves y cuyos primeros resultados han llegado este viernes.
Los primeros datos concluyen la presencia nula de Clostridium, Enterococos fecalis y Bacterias coliformes, que son indicadores microbiológicos bacterianos recogidos en el Real Decreto 3/2023, que «establece los criterios técnico sanitarios del agua de consumo, su control y calidad de suministro», ha explicado a EFE el concejal del ciclo del agua, Guillermo Ubieto.
Parámetros normales en el agua
Ubieto ha insistido en que la gestión municipal del agua «no ha fallado», pues las analíticas realizadas estos dos días han dado parámetros normales, y se ha comprobado que el agua ha estado clorada toda la semana, sin interferencias.
También se han hecho comprobaciones de los registros de la semana porque durante el fin de semana los fuertes vientos provocaron caída de electricidad y desconexiones, pero tampoco se han hallad
o incidencias en las estaciones de cloración, así que «descartan que haya sido falta de cloro».
Y ahora estos resultados confirman «la buena calidad del agua potable de la ciudad”, aunque este fin de semana se mantendran los controles estrictos y se seguirán recibiendo resultados.
En cuanto al brote, Sanidad ha confirmado que está en remisión, y ha indica que entre el lunes y el jueves pasaron por las Urgencias del Hospital Santiago Apóstol 93 personas con un cuadro compatible con gastroenteritis, casos leves y sin hospitalización.
El pico lo vivieron este jueves, con hasta 70 casos, y esta mañana ya se había registrado un descenso significativo de pacientes, tal como confirmaba el hospital al concejal, quien ha reconocido que habrá más afectados pues hay vecinos que no han acudido a los centros médicos y se han tratado en casa, dado que los cuadros son leves.
Los bulos antes de las recomendaciones
Guillermo Ubieto ha lamentado que, en este incidente, hayan tenido que estar lidiando con los bulos, que han corrido por las redes sociales difundiendo información falsa: ni se ha activado ninguna alerta sanitaria ni, hasta ahora, se habían dado recomendaciones a la población, ni mucho menos se había prohibido beber agua del grifo, ha apuntado.
Las recomendaciones transmitidas por la alcaldesa, destinadas a frenar la propagación de un virus gastrointestinal que «puede vivir fuera del organismo varios días», son recomendaciones a tener en cuenta siempre, para este y otros virus, han apuntado desde Sanidad.
Y pasan fundamentalmente por un lavado frecuente y minucioso de manos, con agua caliente y jabón, y una limpieza exhaustiva en el domicilio, para evitar los contagios.
Mientras, los vecinos de Miranda han estado agotando las reservas de agua embotellada en supermercados y tiendas de la ciudad, aunque en ningún momento se ha confirmado que el origen del brote estuviera en el agua, algo que tendrán que descartar o confirmar los análisis microbiológicos.EFE