Valladolid (EFE).- El exvicepresidente de la Junta y nuevo portavoz de Vox en las Cortes de Castilla y León, Juan García Gallardo, ha avisado este lunes a su exsocio de gobierno, el PP, que debe decidir si completa su «mayoría insuficiente» con el «sentido común» de Vox o las políticas de izquierda con el PSOE porque «no hay otra vía»: «Que cada palo aguante su vela», ha resumido.
En su primera comparecencia como portavoz de Vox tras participar en la Junta de Portavoces con la que arranca el nuevo periodo de sesiones en las Cortes de Castilla y León, Gallardo ha adelantado que ejercerá su potestad de preguntar en los plenos al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y también ha negado que su grupo pueda prestarse a una moción de censura que hiciera presidente al socialista Luis Tudanca.
García-Gallardo ha explicado que, una vez roto el acuerdo con el PP por «directrices» nacionales de Alberto Núñez Feijóo, Vox pasará a «ejercer la oposición», con una actividad en la que ya no primará el acuerdo de gobierno con el PP sino los «principios» de su partido, aunque ha añadido que habrá «pocas sorpresas» sobre lo que demandarán, tanto en materia de inmigración, presupuestos y memoria democrática.
En el apartado de inmigración, ha remarcado que Vox llevará a las Cortes propuestas «realistas y posibles» para «cortar de raíz el efecto llamada» que en su opinión parece amparar el PP, mientras que ve en las iniciativas de su partido un modelo migratorio «serio, inteligente y responsable».
Sobre esta materia, ha afirmado que el PP optó por «incumplir» el punto 32 del acuerdo de gobierno en Castilla y León, mientras que Vox ha aplicado una «paciencia inmensa» e «infinita» con su ya exsocio de gobierno.

En varias respuestas de la rueda de prensa, García-Gallardo ha insistido en la idea de que el PP debe decidir entre volver a las «políticas de izquierda» que en su opinión rigieron los mandados de Juan Vicente Herrera (PP) y del «primer Mañueco» (PP), o si sigue el rumbo trazado en los dos últimos años de acuerdo con Vox.
Ha reconocido que, en los próximos meses, su partido será «más insistente» en asuntos que antes se deliberaban en el ámbito privado, mientras que ahora será debatido en el ámbito parlamentario, lo que en su opinión clarificará las posturas de ambos partidos de las materias en las que no había un acuerdo completo, como la memoria histórica o la inmigración, entre otros ámbitos.
Memoria histórica
En concreto, preguntado por lo que pueda hacer el PP respecto al texto de la proposición de ley de Concordia que ambos presentaron antes de romper, García-Gallardo ha defendido que se trata de una iniciativa «muy meditada y negociada con pausa, detenimiento y seriedad», por lo que ha confiado en que los populares no den marcha atrás.
«Sería muy extraño que el PP hubiera manifestado conformidad con un texto y que ahora lo impugnara», ha resumido sobre un contenido que ha reconocido sería distinto si hubiera sido elaborado sólo por Vox, pero que fue matizado para alcanzar un acuerdo con el PP.
Ante esta situación, se ha mostrado «expectante» para comprobar si el PP vuelve a la postura de los últimos 15 años de «seguidismo» hacia posicionamientos de la izquierda en esta materia o bien opta por el «sentido común» que ha sido respaldado por sus electores y los de Vox, también en otras materias como los recortes a las políticas de colaboración con los sindicatos y la patronal y por extensión en los presupuestos.

El PP tiende la mano a la oposición
Por su parte, el Grupo Parlamentario Popular ha tendido su mano al resto de grupos para abordar esta etapa «diferente» en la que se elaborarán unos nuevos presupuestos y ha pedido a sus antiguos socios que no se plieguen a los dictámenes de la dirección de su partido.
«Sí que espero de Vox que anteponga los intereses de los castellanos y leoneses a los mandatos de Bambú», ha afirmado el portavoz adjunto popular, Miguel Ángel García Nieto, en referencia a la ubicación de la sede nacional de la formación de Santiago Abascal, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces que ha tenido lugar este lunes en la Cámara autonómica.
García Nieto ha afirmado que su partido siempre ha gobernado «con la mano tendida» y ha insistido en su respeto hacia el resto de grupos en el parlamento, en particular a Vox, con el que han tenido una relación «muy buena y de respeto».
A preguntas de los periodistas, ha afirmado que cuando lleguen los presupuestos «tendrán que negociarlos» y ha señalado que en este momento «no hay socios, ni preferentes ni no preferentes», por lo que se ha mostrado confiado en que el Grupo Parlamentario Vox «siga manteniendo» su apoyo a los puntos en los que no había debate con el PP y, aquellas que exista un disenso, ha asegurado que «habrá una disensión en la que cada grupo mantendrá su postura».
Migración
Respecto a la gestión de la Comunidad en la llegada de menores migrantes a España, una de las líneas rojas de Vox que precipitó su salida de los gobiernos autonómicos, García Nieto ha insistido en que «Castilla y León es una tierra de acogida y solidaria» y ha asegurado que para resolver «el problema de la inmigración» es necesario que se tomen «una serie de medidas que no se están tomando».
«Lo que hay que pedir al Gobierno de España es que no se hagan las cosas por imposición, sino que se hagan a través del consenso y la democracia», ha reprochado, por lo que ha pedido que se convoque cuanto antes la Conferencia de Presidentes y ha lamentado que no se estén tomando medidas necesarias en los países de origen o la falta de financiación estatal para abordar este fenómeno.
Oposición
Por su parte, la viceportavoz socialista, Patricia Gómez Urbán, ha reconocido que en esta nueva etapa «espera más de lo mismo» porque tanto PP como Vox «comparten los mismos tics ultraderechistas» y ha señalado que cuando lleguen las Cuentas del próximo año las estudiarán y tomarán una decisión «siempre pensando en Castilla y León».
El portavoz de Soria Ya, José Ángel Ceña, también ha reconocido «sus serias dudas» en que la nueva relación entre PP y Vox en Castilla y León suponga algún tipo cambio, aunque sí ha valorado que este nuevo escenario pueda dar servir para que el PP dé cabida en las negociaciones a formaciones como Soria Ya o la Unión del Pueblo Leonés y «un margen para negociar presupuestos, políticas y leyes». EFE.