Valladolid, (EFE).- Las reuniones mantenidas este lunes por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), con portavoces de los grupos parlamentarios han acabado sin avances en materia presupuestaria y con compromisos de mantener nuevas reuniones en las próximas semanas, entre dudas y quejas de los partidos de la oposición sobre la voluntad de acuerdo.
El portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, que ha comparecido al término de la ronda, ha explicado que los compromisos de Mañueco han sido los de recibir aportaciones para fijar una postura de Comunidad respecto a la Conferencia de Presidentes y la reunión con Pedro Sánchez, dar información detallada sobre financiación autonómica y retomar los frustrados grupos de diálogo sobre sanidad y el Corredor Atlántico.

Carriedo ha asegurado que las reuniones han transcurrido con un «talante positivo» con todos los participantes -no han participado los procuradores Pablo Fernández (Podemos) y Francisco Igea-, aunque ha insistido en la idea de que al presidente le hubiera gustado que los partidos de la oposición hubieran tenido un «mayor margen de actuación y libertad» respecto a sus direcciones nacionales, en referencia a PSOE y Vox.
Preguntado por si, tras estas reuniones, ve más cerca los acuerdos, especialmente en materia presupuestaria, Carriedo ha incidido en que será «más fácil» si los interlocutores toman decisiones «desde Castilla y León».
Y sobre los presupuestos, ha reconocido que actualmente el Gobierno autonómico no tiene «certezas claras» sobre la posibilidad de aprobar el proyecto de Ley de Presupuestos que se ha comprometido a presentar antes del 15 de octubre, aunque sí la «máxima voluntad de acuerdo», por lo que ha remitido a nuevas reuniones con los grupos parlamentarios.
El PSOE da a elegir
El líder del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, ha retado a Mañueco a elegir entre llegar a acuerdos de Comunidad con el PSOE o hacerlo con la «extrema derecha», en alusión a sus exsocios de Vox.
«Mañueco tiene que elegir: o Castilla y León o la extrema derecha», ha resumido Tudanca en la rueda de prensa tras reunirse con el presidente, a quien ha acusado de «suplicar» a Vox que «vuelva al Gobierno», en lugar de «acordar políticas de Comunidad con el PSOE».
De hecho, el socialista ha reconocido las dudas de su formación respecto a la voluntad real de Mañueco con estos encuentros: «Es normal que dudemos, que toda Castilla y León dude de la voluntad de diálogo de Mañueco, que ha traicionado a sus dos anteriores socios».
Lo que no puede ser, según el líder socialista, es que la Junta y el PP «blanqueen a la extrema derecha de forma indirecta» ahora que no están en el Gobierno autonómico: «La Junta no puede seguir gobernando igual que cuando Vox estaba en el Gobierno», ha incidido Tudanca.
Es por ello que los socialistas han puesto sobre la mesa en esta reunión, que Tudanca ha tildado de «cordial», asuntos de Comunidad como la renovación de las instituciones propias o el cumplimiento de los acuerdos del Diálogo Social: «Podemos tener nuestras discrepancias políticas y programáticas, pero hay muchos asuntos que solo es de cumplimiento de la ley o sobre acuerdos ya firmados».
Vox no dará un «cheque en blanco»
Por su parte, el exvicepresidente de la Junta y actual portavoz parlamentario de Vox, Juan García-Gallardo, ha acusado a Mañueco de esperar de su partido un «cheque en blanco», que se ha negado a darle de cara a los presupuestos de la Comunidad para 2025.
«No ha sido provechosa», ha resumido sobre la reunión mantenida, tras la que ha sentenciado que «parece que el PP quiere que Vox le expida un cheque en blanco», que no le dará porque este partido «no va a regalar sus votos» ante un «Gobierno en minoría» del PP.
García-Gallardo ha criticado que Mañueco haya considerado que «no era el día» para hablar de propuestas presupuestarias en materia de vivienda, despoblación, «cortar el efecto llamada» en la inmigración y apoyar la natalidad, entre otros temas, y que remitan a un «momento posterior», cuando hayan presentado el proyecto de presupuestos para 2025, para lo que ha ofrecido «seriedad y responsabilidad».
Preguntado también por si un desacuerdo presupuestario puede adelantar las elecciones a principios de 2025, García-Gallardo ha remarcado que quien tiene el «botón rojo» es Mañueco, quien ha expresado su voluntad de agotar la legislatura y sobre la que ha dudado si es la «voluntad real».
En su opinión, al contar con los presupuestos de 2024 y tener la posibilidad de prorrogarlos para 2025, Mañueco «puede gobernar a espaldas al Parlamento»: «La voluntad íntima del presidente no la conozco», ha concluido.
UPL recela de Mañueco
El portavoz de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Luis Mariano Santos, ha recelado de la voluntad real de diálogo del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), a quien no ve con «ningún tipo de problema» para seguir gobernando con Vox como «socio fiel y dócil», también en materia presupuestaria.
En su comparecencia ante los medios de comunicación tras reunirse con el presidente, Santos ha expresado que tenía una sensación de haber vivido antes este momento («dejavú») y ha pedido al presidente que deje de hacer «perder el tiempo» y plasme con hechos lo que son «actos de fe» sobre su voluntad de llegar a acuerdos.
En este sentido, ha remarcado que el PP ha dejado claro en estos años de legislatura que no tiene «ninguna voluntad» de pactar al haber rechazado cientos de enmiendas y decenas en el último debate de política general. «Buenas palabras pero de ahí no hemos pasado», se ha quejado.
Soria Ya y el maquillaje presupuestario
Por su parte, el portavoz de Soria Ya en las Cortes de Castilla y León, Ángel Ceña, ha intuido que la Junta «no quiere» unos presupuestos para 2025: «Los presentarán, pero solo para maquillar que lo hacen».
En la reunión con Mañueco le ha demandado más inversiones para la provincia soriana en carreteras, centros de salud o las ayudas al funcionamiento.
Sin embargo, tras el encuentro, Ceña ha reconocido que se le ha venido a la mente la canción de Chavela Vargas que dice «siempre caigo en los mismos errores», algo que, a su juicio, ha hecho la Junta y el presidente Mañueco con esta ronda de reuniones.
«No hay una voluntad real en negociar. Venimos solo por responsabilidad», ha expresado Ceña en su comparecencia, tras la que ha confesado no sentirse decepcionado, ya que ha acudido a este encuentro «sin ninguna expectativa».
Por Ávila y las inversiones
El primero en entrar en el despacho de Mañueco ha sido el procurador de Por Ávila, Pedro Pascual, quien ha demandado más inversiones para su provincia, que «siempre está la última» respecto al resto de provincias, aunque ha advertido: «No me conformo con nada».
«Por mucho que suban los presupuestos, Ávila siempre es la novena provincia en inversiones», ha lamentado Pascual, que ha confiado en que con el «cambio de coyuntura», ahora que el PP se encuentra en minoría en las Cortes de Castilla y León, y con la «mano tendida y la lealtad institucional» que Por Ávila «siempre» ha mantenido, esta situación «cambie».
«Eso no significa que fuéramos a apoyar nada. Ya tengo experiencia en esto y ya me acusaron de mercadeo y de chantajista», ha apostillado Pascual, que no ha desvelado así qué hará Por Ávila con los futuros presupuestos que presente la Junta de Castilla y León.
La anécdota
Precisamente cuando estaban reunidos Mañueco y Pascual se ha producido la anécdota de la jornada, ya que una grabación de un aviso de evacuación del edificio ha sobresaltado a quienes se encontraban en las instalaciones.
«Atención, aviso de emergencia a todo el personal del centro. Abandonen las instalaciones por la salida de emergencia», decía el mensaje escuchado en todos los centros de la Presidencia de la Junta de Castilla y León.
Al parecer, se ha tratado de una falsa alarma que únicamente se ha traducido en la inquietud inicial de los funcionarios y profesionales de los medios de comunicación que se encontraban en la sede de la Presidencia de la Junta, tranquilizados por los trabajadores de seguridad, quienes desde el primer momento han asegurado que no ocurría nada, a pesar de que la grabación ha seguido emitiéndose por espacio de unos dos minutos.EFE