VALLADOLID, 24/09/2024.- El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (dcha), y su exvicepresidente y actual portavoz de Vox, Juan García-Gallardo (izda), participan en la sesión plenaria de este martes. EFE/Nacho Gallego

Mañueco elude la Ley de Concordia y desdeña a Vox: «Sin ustedes, Castilla y León funciona»

Valladolid (EFE).- El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), ha eludido este martes responder directamente a la pregunta sobre la proposición de Ley de Concordia formulada por su exvicepresidente y actual portavoz de Vox, Juan García-Gallardo, y ha desdeñado la labor de su exsocio de gobierno: «Sin ustedes, Castilla y León funciona», ha resumido.

Ante el pleno de las Cortes de Castilla y León, García-Gallardo ha preguntado a Mañueco por qué ahora «no le gusta» la proposición de Ley de Concordia que sus partidos presentaron juntos en primavera, cuando aún cogobernaban la Comunidad y ante el anuncio del PP de que mañana votará en contra de la toma en consideración -admisión a trámite- de esa normativa.

En concreto, García-Gallardo ha preguntado si no le gusta «la mirada limpia» sobre lo ocurrido en el siglo XX en España, el «amparo a miles» de personas perseguidas por motivos religiosos o políticos y que se avance en la «derogación» de la actual normativa de memoria histórica y democrática, aprobada en la última etapa de Juan Vicente Herrera (PP) al frente de la Junta.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (dcha.), y su exvicepresidente y actual portavoz de Vox, Juan García-Gallardo (izda.), participan en la sesión plenaria de este martes. EFE/Nacho Gallego

En su primera respuesta, Mañueco ha atacado a Vox por ser partidario junto al PSOE de que la admisión a trámite de la proposición de Ley de Concordia que pactaron PP y Vox sea debatida mañana: «La política hace extraños compañeros de cama, son compañeros muy extraños, pero parece que les gusta a los dos», ha argumentado el presidente sobre la supuesta unión.

De hecho, Mañueco ha asegurado que «parece» que PSOE y Vox a partir de ahora van a unirse en votaciones en «numerosas ocasiones, probablemente también en presupuestos», tras lo que ha sentenciado el papel de su exsocio en el Gobierno: «Sin ustedes, Castilla y León funciona».

«La mentira tiene las patas muy cortas», ha replicado García-Gallardo, quien ha remarcado que el sello que figura en esa proposición de Ley de Concordia es el del PP, no el del PSOE, por lo que ha cuestionado por qué ahora el Grupo Popular se desentiende de este texto.

El portavoz de Vox ha denunciado que es el PP el que pacta en Bruselas con el PSOE, el que llega a acuerdos en el ámbito judicial, el que «hace campaña contra el sanchismo» pero luego convierte en vicepresidenta de la Comisión Europea a Teresa Ribera, el partido que aplica «la política migratoria del PSOE» o el que defiende normativas «sectarias» en materia de memoria histórica: «A otro con ese cuento», ha rematado, convencido de que esta es la «estafa permanente del PP».

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (dcha.), y su exvicepresidente y actual portavoz de Vox, Juan García-Gallardo (izda.), participan en la sesión plenaria de este martes. EFE/Nacho Gallego

García-Gallardo ha espetado a Mañueco que Castilla y León «se merece un presidente que no mienta, que diga la verdad» y no uno que respalde una normativa «revanchista», que clasifique «víctimas de primera y de segunda», y le ha recordado su etapa como alcalde de Salamanca, cuando en su opinión actuó con «cobardía» y lo disfrazara de «moderación».

Para el portavoz de Vox, el Decreto de Memoria Histórica y Democrática vigente en Castilla y León es un «decreto de discordia» que acaba «con la senda de reconciliación que empezaron a caminar nuestros padres y abuelos», y se convierte en «arma arrojadiza»: «Le animo a rectificar, a que recupere la cordura»: «Lo va a pagar muy caro en las urnas», ha pronosticado García-Gallardo.

En su dúplica, Mañueco ha seguido obviando el contenido de la pregunta de García-Gallardo, y se ha centrado en atacar a Vox por aplicar «lo que le mandan» desde los «despachos de Madrid»: «Vino una persona de Barcelona (en referencia al secretario general de Vox, Ignacio Garriga) para decir que no van a pactar nada».

El presidente ha avisado a García-Gallardo que, «con todo el afecto» que le tiene, se «equivoca de adversario» al «atacar al PP haciendo una pinza con el PSOE», ya que «sus votantes lo que esperan es que ataquen las políticas nefastas del señor Sánchez».

Mañueco ha pedido a García-Gallardo que abandone su «obsesión con el PP» y le ha recordado que fue Vox el que «rompió el pacto de Gobierno por imposición desde los despachos de Madrid»: «Incumplieron su palabra con todo lo que eso significa», ha resumido el presidente, que ha afeado a García-Gallardo que saliera «corriendo» del Gobierno y ahora culpe «a los demás» de lo que «usted dejó de hacer».

Sobre el mismo asunto, el también exvicepresidente de la Junta y actual procurador del Grupo Mixto, Francisco Igea, ha preguntado a Mañueco si mantiene su defensa de hace unos meses sobre la proposición de Ley de Concordia que registró el PP con Vox, pero que ahora no se tramitará previsiblemente al votar en contra de su admisión a trámite tanto el PP como el PSOE.

«Es chocante que usted hable de concordia, cuando no ha querido ir a acordar, dialogar o escuchar a la cita que hice la pasada semana», ha comenzado por decir Mañueco en su primera respuesta, sorprendido por el «repentino acercamiento» de Igea a las propuestas de Vox: «¿No estará prensando en cambiar de partido otra vez? Creo que es el único que le queda», ha ironizado el presidente para cerrar su respuesta inicial, sin entrar en el fondo de la cuestión planteada.

En su réplica, Igea le ha espetado que si hay «un rey de la concordia aquí» es Mañueco, en alusión a la ruptura con Ciudadanos primero y con Vox después.

El viceportavoz del Grupo Parlamentario Mixto, Francisco Igea, interviene durante la sesión plenaria de este martes. EFE/Nacho Gallego

Ha acusado a Mañueco de pretender «hacer pensar a la gente» que ha cambiado tras romper con Vox, pero ha asegurado que el presidente es «el increíble hombre cambiante», pero «siempre permanece», tras lo que ha recordado su papel como alcalde de Salamanca cuando fue «arrastrado por un juez para retirar el medallón de Franco» y le ha reponsabilizado de tomar la decisión de no poner el nombre del represaliado Valentín Garrido al albergue deportivo de Llano Alto, en Béjar (Salamanca).

En este punto, Igea ha recordado que el padre de Mañueco, que fue también alcalde de Salamanca durante la dictadura y a quien ha calificado de «adicto en todo al régimen» de Franco, tiene una calle de recuerdo en la ciudad salmantina.

«Yo no le pido que quite la placa de su padre, pero sí que le dé a las víctimas de la represión lo que nadie le niega a su padre», ha concluido Igea.

«Par mi, mi padre era mi padre, yo no sé lo que era su padre para usted», ha comenzado por decir Mañueco en su dúplica, en la que ha defendido su labor como alcalde de Salamanca: «Mi historia como alcalde, ahí está, no la va a manosear ni manipular usted», ha zanjado.

Mañueco ha añadido que el pasado jueves, en las reuniones de la Mesa de las Cortes y la Junta de Portavoces, el PP quiso «hacer las cosas bien», pidiendo para la proposición de Ley de Concordia un informe del Consejo Consultivo, mientras que otros, entre quienes ha incluido a Igea, buscaron «hacer ruido».

El presidente ha ironizado con que, mientras al PSOE y a Vox les puede reprochar que reciban órdenes de sus direcciones nacionales, en el caso de Igea no puede hacerlo: «Usted ya no tiene partido y no tiene jefes en Madrid, está simplemente solo».EFE