Salamanca (EFE).- La Universidad de Salamanca (USAL) ha estrenado este viernes una nueva muestra dedicada a la censura en la Edad Moderna que lleva por título ‘Libros Prohibidos: Herejía y Censura en la Edad Moderna’.
La exposición reúne en la sala de la Columna de las Escuelas Mayores una selección de 25 libros impresos pertenecientes al fondo histórico de la Universidad salmantino entre los siglos XVI y XVII, organizados en tres secciones temáticas que realizan un recorrido desde la relación de la imprenta con la herejía hasta los métodos de censura empleados en la época, según explicado la directora de la Biblioteca General Histórica, Margarita Becedas.

Libros prohibidos
Algunas de las piezas que se incluyen, y que podrán verse hasta el 19 de enero, son índices de libros prohibidos y procedimientos de expurgo además de exhibirse ejemplos de propaganda católica en los libros contrarreformistas y métodos de censura documentados en las primeras constituciones de bibliotecas universitarias españolas, como las de la propia Universidad de Salamanca en el siglo XVIII.
La muestra es fruto de un proyecto internacional impulsado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y liderado por la catedrática María José Vega de la Universidad Autónoma de Barcelona en el que han participados investigadores de hasta seis universidades españolas y cinco europeas como son las de Italia, Francia, Alemania, Bélgica y República Checa.
El germen de la exhibición se encuentra en una iniciativa que comenzó con una primera muestra en la Biblioteca Nacional de España, titulada ‘Malos Libros: La Censura en la España Moderna’, celebrada entre noviembre de 2023 y febrero de 2024.
Enfoque narrativo
La propia, María José Vega, ha señalado que la muestra tiene enfoque narrativo, no limitándose a una simple colección de objetos, sino estructurado en un relato que guía al visitante a través de los conflictos políticos y doctrinales que marcaron una Europa fracturada por la Reforma y la Contrarreforma.
La catedrática ha apuntado que la censura de la época no sólo reflejaba una confrontación doctrinal, sino también una percepción emocional de amenaza y desintegración.
En este contexto de la Reforma, ha manifestado que los libros no eran meros portadores de información, sino agentes de cambio capaces de sacudir los cimientos del orden social. Por ello, se los concebía como peligrosos venenos que requerían una profilaxis intelectual y social, según la metáfora común de la censura como una herramienta quirúrgica para extirpar el error. EFE