Valladolid (EFE).- La Economía Social, entendida como un compendio de proyectos empresariales y económicos al servicio de las personas más necesitadas, genera empleo y riqueza en Castilla y León al tiempo que arraiga población en el medio rural e integra a las colectividades más vulnerables.
Esos tres rasgos resumen los retos y logros obtenidos por las entidades y empresas que este lunes han recogido en Arroyo de la Encomienda (Valladolid), durante un acto celebrado en el Edificio de Soluciones Empresariales, los XV Premios al Cooperativismo y Economía Social que anualmente promueve la administración autonómica.
«Vamos a seguir generando empleo, riqueza y oportunidades para las personas con discapacidad y el mundo empresarial» que las rodea, ha explicado a los periodistas la vicepresidenta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, antes de asistir a la entrega de estos galardones.

Estrategia social
Las empresas de Castilla y León situadas en la órbita de la Economía Social representan más del 7,3 por ciento del total, «con una apuesta sobre todo por las personas con discapacidad para integrarlas en la sociedad» a través, principalmente, de itinerarios de empleo como lo señalados con el último plan autonómico.
Se ha referido la vicepresidenta al Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para personas con Discapacidad (2024-2027), aprobado durante la pasada semana en las Cortes de Castilla y León con un presupuesto de 418 millones, ha detallado, «para ayudar y fomentar el empleo a través de itinerarios de inclusión socio-laboral».
«Queremos conseguir la inserción de más de 11.000 personas no sólo a través del empleo, sino también de la figura del asistente personal para mejorar la calidad de vida y la búsqueda de viviendas adaptadas» con el fin de garantizar una plena autonomía también desde el punto de vista privado, ha proseguido Isabel Blanco.
Cohesión social y demográfica
A medio y largo plazo, ha proseguido, todo ello redundará en una «cohesión social y territorial» basada en el arraigo demográfico como a su juicio ya demuestra el hecho de que el 62,7 por ciento de las empresas dedicadas a la Economía Social figuren en el medio rural y poblaciones intermedias.
Más de un 15 por ciento de sus empleados tienen discapacidad, un 12 por ciento son mujeres que ocupan puestos directivos y la brecha salarial entre sexos es un 10 por ciento inferior al mercado ordinario, ha subrayado entre otros beneficios.
A la consecución de ese paso contribuye la puesta en marcha, tras su aprobación este pasado año, del Plan de Economía Social (2023-2025), dotado con 113 millones, «para facilitar el tránsito de las personas del empleo más protegido al ordinario», como punto final de ese itinerario de inserción socio-laboral sobre el que ha insistido.
Castilla y León, ha añadido Blanco en clave estadística, existen 257 centros especiales de empleo que gestionan 368 puntos laborales y 19 empresas de inserción con más de 6.300 personas discapacitadas en nómina.
Premiados
Los premiados han sido Porsiete (Mejor empresa cooperativa), radicada en Salamanca y dedicada durante diecisiete años a la gestión circular de residuos de aceite usado y textiles, con una plantilla de veintiséis empleados de los cuales el 81 por ciento son discapacitados, en su mayoría mujeres.
La Mejor iniciativa cooperativa ha sido este año la de Bodegas La Milagrosa, en Milagros (Burgos), con más de sesenta años de vida en la elaboración de vinos de la DO Ribera de Duero procedentes de diversos puntos de las provincias de Burgos y Segovia.
El galardón destinado a la Mejor empresa con otras formas jurídicas de Economía Social ha recaído en el Centro de Empleo ENSUMA, promovido en Valladolid por la Fundación INTRAS para favorecer el acceso al empleo de personas discapacitadas, en riesgo de exclusión social, mayores de 55 años, inmigrantes y víctimas de violencia machista, entre otras colectividades vulnerables.
Por último, el premio a la Contribución al desarrollo del cooperativismo y la Economía Social ha siso para Jesús Mazariegos por su labor, durante más de un cuarto de siglo, primero como director-gerente de Plena Inclusión Castilla y León y con posterioridad al frente de la Fundación Personas. EFE