Valladolid (EFE).- El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha apelado este miércoles al orgullo que deben sentir los ciudadanos por esta Comunidad, que se ha propuesto hacer «mejor y más grande entre todos», frente a un «pesimismo ancestral» y «sentimientos derrotistas o funestos», porque «no tienen razón alguna».
En su discurso institucional durante la gala de entrega de los Premios Castilla y León 2024, desarrollada en el Centro Cultural Miguel Delibes, Mañueco ha argumentado que hay «sobrados motivos» para sentirse «profundamente orgullosos de Castilla y León», porque es «marca de calidad» y una «constante fábrica de talento».
«No nos quedemos en sus problemas, que sin duda los tiene, apostemos mejor por sus oportunidades, por lo mucho que podemos hacer aprovechando lo mucho que tenemos», ha argumentado Mañueco, quien ha pedido avanzar en igualdad y en responsabilidad, para ser conscientes de que ·los derechos ganados con tanto esfuerzo se tienen que defender cada día, sin pensar que ya están seguros para siempre».
Convulsos momentos
Tras glosar los méritos de los premiados, Mañueco ha planteado que desde el punto de vista político la Comunidad afronta el «tramo final» de la legislatura en la que se ha mostrado seguro de que «gracias al esfuerzo de todos» se está construyendo una Castilla y León «estable, fecunda, integradora, generosa, serena, solidaria, llena de cordura y sentido común», que «tanto se aprecia en los convulsos momentos» actuales en España.
«Luchamos para fortalecerla frente a los que quieren debilitarla, para afirmarla como nuestro hogar común frente a los que quieren romperla», ha añadido el presidente, en una defensa de la Constitución y del Estado de las Autonomías.
De hecho, Mañueco ha defendido que el orgullo por Castilla y León «es fruto también del autonomismo útil y leal» que ha dicho practicar para «mejorar el bienestar de las personas, proteger a los más vulnerables y contribuir con ello al progreso de toda España».

Sobre la guerra comercial, Mañueco ha reconocido que se trata de un asunto «muy preocupante» para la economía de la Comunidad, por lo que se ha propuesto actuar «con prudencia, responsabilidad y diálogo», pero también «con unidad» y sin «tibieza o excusa» alguna, para aprovechar las oportunidades que observa en los sectores productivos de la Comunidad.
Mañueco ha ofrecido «medidas ambiciosas y radicales» para reforzar la cohesión de un territorio como Castilla y León, tan extenso, con una referencia expresa a la anunciada medida de la gratuidad del autobús en las líneas dependientes de la Junta de Castilla y León a partir de octubre de forma generalizada.
Recuerdo para los mineros fallecidos en Asturias
Al inicio de su discurso, el presidente de la Junta ha recordado que esta entrega de premios se vio postergada por el luto oficial decretado por el fallecimiento del papa Francisco, en un momento en el que la Comunidad estaba aún sacudida por el dolor por la muerte de cinco mineros leoneses en una explotación de Asturias.
«El tiempo ha pasado, pero el dolor no», ha planteado Mañueco, quien ha trasladado su «fraternal recuerdo» hacia el sector minero, sus pueblos y sus familias, consciente del «sufrimiento» que generó el cierre de las minas y las térmicas.
La poesía y la humanidad
El poeta, ensayista y traductor salmantino Juan Antonio González Iglesias, Premio de las Letras Castilla y León 2024, ha sido el encargado de intervenir en representación de todos los premiamos y ha defendido que renunciar a la poesía, a la filosofía y a la historia haría a la sociedad volverse «menos humana», algo que «ya está pasando», de ahí que haya hecho un alegato en favor de lo que nos hace humanos: «Vivir poéticamente no es algo reservado a los poetas».
«Debería estar más presente en la educación», ha reivindicado el escritor sobre la poesía, y ha subrayado cómo esta disciplina «nos hace más humanos», de modo que ha afirmado que «corresponde a nuestro modo de vida europeo mantener el modo poético de estar en el mundo».

Los clásicos Aristóteles, Píndaro, Cicerón, Virgilio o Marco Aurelio; el renacentista Alfonso el Magnánimo y el contemporáneo Mario Vargas Llosa han sido algunas de las inspiraciones de González Iglesias, que ha encontrado en la ribera de su Tormes, las musas que han guiado el discurso del premiado.
«El honor es un bien común», ha parafraseado el poeta a Aristóteles, que ha destacado la importancia que confieren todos los galardonados en esta edición al reconocimiento recibido, al tiempo que ha destacado la «gran aportación de Roma al mundo», que consistió en «llamar humanidad a la cultura».
Así, ha destacado que hay «otra comunidad formada por quienes nos precedieron en los premios y por quienes vendrán». Un pie en el pasado y la mirada en el futuro con la que González Iglesias ha repasado algunos de los distinguidos en estos premios, como Miguel Delibes, Fernando Arrabal o Carmen Martín Gaite.
Los premiados
Elena García Armada, Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación: Ingeniera vallisoletana experta en robótica premiada por la excelencia de sus investigaciones en el diseño y fabricación de exoesqueletos aplicados a la medicina.
Dora García, Premio Castilla y León de las Artes: Artista plástica y audiovisual reconocida por su originalidad, el compromiso social de su obra y su proyección nacional e internacional como referente del arte contemporáneo.

Juan Antonio González Iglesias, Premio Castilla y León de las Letras: Distinguido por su trayectoria como poeta y ensayista y su vinculación con la Universidad de Salamanca, donde es catedrático de Filología Clásica.
Sara García y Pablo Álvarez, Premio Castilla y León de las Ciencias Sociales y Humanidades: Los dos astronautas han sido galardonados por su participación en programas de exploración espacial de la Agencia Espacial Europea y por su contribución al posicionamiento internacional de la ciencia y la tecnología españolas.
Enrique Pascual Oliva, Premio Castilla y León del Deporte: Entrenador especializado en fondo y medio fondo, reconocido por su papel clave en la promoción del atletismo en la provincia de Soria y del conjunto de la Comunidad a lo largo de una amplia trayectoria.
María Caamaño Núñez, Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales: Impulsora del proyecto solidario ‘La Sonrisa de María’, galardonada por su labor de impulso en la recaudación de fondos para la investigación contra el cáncer, así como por su bondad, generosidad, fortaleza y empatía.
Ganadería ‘El Raso de Portillo’, Premio Castilla y León de Tauromaquia: reconocida por la casta y bravura de su ganadería, una de las más antiguas y consolidadas de España.EFE