Adrián Arias |
Valladolid (EFE).- Hay una postal en el buzón, en ella los jóvenes de España lanzan un SOS: Necesitan vivienda asequible con la que ir cumpliendo sus etapas vitales, como la de construir un hogar y una familia; aspiraciones que hoy una generación ve frenada por la incapacidad de ahorrar al poner en rojo las cuentas cada mes el pago del alquiler, que no deja de subir y subir.
Este es el mensaje de alerta que cerca de un centenar de jóvenes ha lanzado este jueves en Valladolid en unas jornadas organizadas por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) y que han plasmado en unas postales que han dirigido a los ministerios de Vivienda y Agenda Urbana y de Juventud e Infancia.
«El objetivo es crear un marco de participación donde los jóvenes, que son los que sufren este problema, sean los protagonistas, y que estas propuestas lleguen a las personas que toman las decisiones», ha explicado a EFE el coordinador de EAPN en Castilla y León, Jonathan Sánchez.
En este sentido, ha lamentado que la voz de los jóvenes está «infrarrepresentada» en la toma de decisiones en las administraciones y que afectan directamente a sus intereses, de modo que estas jornadas sirven también para poner encima de la mesa sus propuestas y demostrar que «no son agentes pasivos, sino muy activos» con sus problemas.
Problemas para emanciparse
Por su parte, la presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Sandra Ámez, ha indicado a EFE que el difícil acceso a la vivienda de los jóvenes está haciendo que solo el 14,4 por ciento de estos se pueden emancipar y «gran parte de la culpa de ello es el alto precio de los alquileres».
«Dependiendo de la provincia, los jóvenes tenemos que destinar hasta el 60 por ciento de nuestro salario al pago del alquiler y solo nos quedarían 300 euros para otros gastos sin contar la cesta de la compra, con ella, ni un euro», narra Ámez.
Una situación que provoca que los jóvenes tengan que destinar hasta tres años de su salario íntegro al pago de una entrada para adquirir una vivienda y que les lleve hasta ocho años pagar una vivienda si dedicaran todo su salario anual a ello.
Soluciones de los jóvenes: empleo de calidad y menos requisitos
Por ello, los jóvenes plantean soluciones que pasan, en primer lugar por la estabilidad laboral: «El empleo es el ombligo sobre el que gira todo, si hay estabilidad económica y los salarios son competitivos, lo demás funciona», reflexiona la presidenta del Consejo de la Juventud.
Además, los jóvenes reclaman que los planes de educación estén adecuados a las necesidades reales del mercado y a la demanda porque, en estos momentos, puede que hagan falta más electricistas o fontaneros, cuyos trabajos están bien remunerados y solicitados, que abogados o periodistas, ejemplifican.
También piden que se regulen por ley los requisitos que un casero puede pedir a los inquilinos, porque, en muchas ocasiones, estos jóvenes no tienen la capacidad económica que supone el inicio de un alquiler, con hasta dos meses de fianza y el pago del mes en curso.
Así lo explica a EFE el joven extremeño Juan Francisco Bernal, que narra cómo, en su caso, al no acceder al empadronamiento donde estudia, en Talavera de la Reina (Toledo), no pudo abandonar la unidad familiar, con lo que se le denegó, al superar el umbral, el Ingreso Mínimo Vital, de ahí que ahora compagine sus estudios con trabajos esporádicos en el tercer sector que le sirven solo para cubrir el pago del alquiler.
Una situación distinta es la de la joven ceutí de 20 años Lucía Hamed, que en estos momentos vive en un piso de emancipación de Cruz Roja tras haber pasado por un centro de menores, y que en tres años deberá dejar para costearse un lugar de alquiler por su cuenta, algo que le genera preocupación porque teme verse «desamparada».
Situaciones particulares, de jóvenes españoles e inmigrantes, pero problemas compartidos que todos ellos han plasmado en sus postales con destino a los ministerios con un objetivo, que se escuche y atienda su mensaje de alerta. EFE