Valladolid (EFE).- Las Cortes de Castilla y León han replicado en el pleno de este miércoles las diferentes posturas a la invasión israelí de Gaza (un «genocidio» para el PSOE; una «tragedia y una masacre» para el PP o una cortina de humo, para Vox) y han rechazado condenar el genocidio sobre la población palestina.
Discrepancias que han surgido durante el debate de una iniciativa parlamentaria presentada por el PSOE en la que pedía una condena de la Cámara del «genocidio» en Gaza, el rechazo de la Junta a la obstrucción de la ayuda humanitaria a la población gazatí y el apoyo a la política del Gobierno de España.
En la votación, el PSOE ha logrado el apoyo de los grupos UPL-Soria Ya y del Grupo Mixto, mientras que han votado no a la iniciativa el PP, Vox y los dos procuradores no adscritos, ex de Vox.
«Esto es una genocidio, hay que decirlo alto y claro, sin titubeos ni dudas», ha afirmado la portavoz socialista Patricia Gómez, que ha mostrado su orgullo porque España se haya «colocado en el lado correcto de la Historia» al reconocer el estado palestino en 2024 y que ha acusado al PP de ser cómplice del genocidio por «su silencio e indiferencia».
Bandazos
Gómez también ha criticado «los bandazos» de los populares en esta materia y ha aseverado que «aquí (por las Cortes) no pueden blanquearse: esto es un genocidio, no una barbarie».

Por parte del Grupo Parlamentario Popular, el procurador Ramiro Ruiz Medrano ha defendido que la Corte Penal Internacional (CPI) es la única que puede declarar una situación de genocidio y ha asegurado que «la tragedia que asola a Gaza y la amenaza que supone Hamás para la población israelí obliga a hablar con responsabilidad».
Sin embargo, ha criticado que el Gobierno pretenda utilizar la situación en palestina en beneficio propio y ha comparado esta situación con la del Sáhara Occidental, en la que el ejecutivo nacional cambió de forma unilateral el consenso de los partidos al aceptar la propuesta de autonomía del gobierno marroquí.
También ha hecho referencia a la manifestaciones propalestinas en diferentes etapas de la Vuelta Ciclista a España, cuando ha afirmado que «hacer uso de la violencia para llamar la atención y poner en riesgo a deportistas, policías y ciudadanos y perjudicar la imagen de España, no sólo es inaceptable sino una vergüenza»-
Cortina de humo
Una «cortina de humo», idea que también ha esgrimido Susana Suárez (Vox), que ha vinculado esta iniciativa a intentar tapar los casos de corrupción que supuestamente atribuyen al entorno de Pedro Sánchez y ha asegurado que el presidente del Gobierno ha utilizado las protestas de La Vuelta a favor de Palestina «como un escaparte político para la agitación».
Suárez ha defendido la acción de Israel como «un estado democrático que se defiende de la barbarie», por lo que ha exigido la liberación inmediata de los rehenes en Gaza, el fin de la connivencia con Hamás y sus aliados y ha acusado a los socialistas de estar del lado de los terroristas.
El portavoz de Soria Ya, José Ángel Ceña, ha subrayado que la sociedad asiste «desde hace dos años a un genocidio en directo» y «a la demolición sistemática de un territorio», así como ha afirmado que tanto los líderes de Hamás como el gobierno de Israel son «malos».
Ceña ha reflexionado con que la falta de consenso entre los grupos mayoritarios en política exterior debilita el interés general de España y ha pedido respeto al derecho de manifestación por parte de las autoridades gubernativas.
Relaciones diplomáticas
Pablo Fernández (Unidas Podemos), ataviado con una camiseta en la que se podía leer ‘Palestine’, ha reprochado al PSOE que hayan tardado un año en «llamar genocidio al genocidio» y que España aún mantenga relaciones diplomáticas con Israel, lo que, a su juicio, es una «vergüenza» porque la sociedad española pide «medidas contundentes» y «no el embargo ‘fake’ aprobado ayer en el Consejo de Ministros».
Al PP le ha afeado las declaraciones de apoyo a Israel de la presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, y les ha acusado de colocarse «en el lado incorrecto de la Historia».
Su compañero en el Grupo Mixto, Francisco Igea, ha asegurado que quienes miran para otro lado y cambian de postura «son gentuza» – en referencia al PP – y ha reclamado al Gobierno que «no subcontrate» la política exterior a los manifestantes y rompa ya relaciones diplomáticas con Israel. EFE