Barcelona (EFE).- Las obras de construcción de un edificio plurifamiliar en el distrito de Sants-Monjuïc han permitido descubrir y documentar un frente de una cantera de época romana, datada entre los siglos II y I a.C., una de las más antiguas de Cataluña y de Europa, según ha informado este jueves el Ayuntamiento de Barcelona.
La intervención arqueológica en una finca ubicada entre la calle de Ferrocarrils Catalanas, 11-19, y la de Vilageliu i Gavaldà, 8-22, ha sido dirigida por Andrew Kelly, de la empresa AGER.
Los trabajos, iniciados el 31 de octubre de 2024, han permitido identificar un tramo de cantera de gres blanco cuarcítico del Mioceno, con unas dimensiones máximas de treinta metros de longitud, cinco metros de altura y 4,5 metros de ancho.
La explotación a cielo abierto muestra «claras evidencias de técnicas de extracción romanas como marcas de pico, cuñas y restos de hierro incrustados en la roca que podrían corresponder a herramientas de percusión o estructuras de apoyo como andamios o grúas».
Ante la importancia de este descubrimiento, el Ayuntamiento informa de que han acordado conservar un tramo de ocho metros de longitud y tres metros de altura en la segunda planta del edificio en construcción.

Imagen facilitada por el Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.
Montjuïc, fuente de piedra
Paralelamente, los técnicos han llevado a cabo trabajos de fotogrametría para generar un modelo 3D del conjunto con «finalidades didácticas y de investigación».
La cantera forma parte de un conjunto de explotaciones de la montaña de Montjuïc, que desde el período ibérico y, especialmente, durante la época romana, fue la principal fuente de piedra para el área de Barcelona y otras colonias como Baetulo (Badalona) y Iluro (Mataró).
Este hallazgo confirma la continuidad del frente de cantera ya documentado en 1990, que entonces reveló un tramo de 50 metros de longitud y diez de altura.
Por otra parte, los trabajos han permitido identificar una «secuencia estratigráfica singular: vertidos de uso doméstico de época ibérica, del siglo III a.C. sobre estratos de rechazo de la cantera romana, del siglo I a.C.
Un tipo de yacimiento «poco conocido y raramente excavado»
Para la jefa de la Unidad de Estudios Arqueométricos del Instituto catalán de Arqueología Clásica (ICAC), la doctora Anna Gutiérrez Garcia-M, se trata de un tipo de yacimiento «poco conocido y raramente excavado, ya que, a menudo, pasan desapercibidos o quedan enmascarados en el paisaje».
Es por ello que éste se «erige en un destacado elemento del patrimonio arqueológico, no sólo de Barcelona, sino del conjunto de Cataluña e incluso de Europa».

Imagen facilitada por el Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.
Su datación preliminar lo sitúa entre los siglos II-I a.C., un hecho que lo convierte en uno de los más antiguos de Cataluña con datación arqueológica confirmada.
Este hecho vincula el yacimiento con los primeros momentos de la fundación de Barcino y con el inicio del proceso de urbanización romana en Hispania.
Además, según Gutiérrez, es un «elemento clave para entender las primeras fases de uno de los fenómenos más específicamente vinculados con el mundo romano y un caso de referencia esencial para el estudio del resto de canteras romanas y el aprovechamiento de los recursos lapides en época romana en Hispania».
En época ibérica, Montjuïc acogió un importante núcleo comercial, con silos documentados muy cerca de la actual intervención.
Está previsto que en los próximos meses se lleven a cabo estudios de materiales cerámicos y analíticas complementarias para confirmar la datación y aportar mas datos sobre el paleoambiente y las técnicas de explotación de la época.
Este trabajo «exhaustivo» permitirá integrar este frente de cantera como una «pieza clave» para la comprensión del desarrollo urbano de Barcelona en época romana. EFE