L’Escala (Girona) (EFE).- Las últimas excavaciones llevadas a cabo en el yacimiento de Empúries, en el núcleo de L’Escala, confirman que el santuario griego del siglo VI aC que albergaba, dedicado a Deméter, se mantuvo activo hasta época romana y se transformó después en una iglesia paleocristiana.
Según informa el Museo de Arqueología de Cataluña (MAC), los trabajos realizados han permitido que se recupere la topografía antigua del barrio portuario de la ciudad griega, incluida el área sacra junto a la playa del antiguo puerto.
El sector del santuario se organizaba en diversas terrazas dispuestas de forma escalonada y conectadas con escaleras, de las que la intermedia disponía de un gran altar.
Además, se han recuperado allí numerosos restos de fauna que son testimonio de prácticas rituales asociadas al culto, con animales sacrificados y consumidos, entre los que destaca la presencia de cerdos, corderos y cabritos de muy corta edad, algo que encaja con las terracotas de ofrenda que se han encontrado en otros templos dedicados a Deméter.

Actividad hasta el siglo I dC
Las excavaciones en la terraza superior, que actualmente ocupa el museo del yacimiento, son las que confirman que la actividad sacra se mantuvo hasta el siglo I dC, cuando se produjo el abandono definitivo del núcleo urbano de la ciudad griega.
El hallazgo de construcciones como un ábside de planta cuadrangular o diversas cámaras funerarias corresponde a una iglesia paleocristiana que estuvo en uso entre los siglos IV y VII y a cuyo alrededor se dispone un cementerio.
Esta iglesia se construyó probablemente sobre el antiguo templo y fue la referencia para que se edificase otra en el mismo lugar en el siglo XVII antes de la reconstrucción que dio origen al museo actual.
Decoración en las casas
Los trabajos de esta última campaña arqueológica se han centrado también en sectores ocupados por islas de edificios separadas por callejones, con el descubrimiento de espacios de casas griegas del siglo V aC, que se organizaban en diferentes ámbitos.
Las paredes de aquellas viviendas estaban hechas con un zócalo de piedra y un alzado de adobe, mientras que el suelo era de arcilla.
El hallazgo de algunos framentos de pintura mural, de tonos azules, negros y alguno amarillo, ha demostrado además que había estancias embellecidas con decoración pictórica.
La excavación llevada a cabo este junio y julio forma parte del programa del actual proyecto 2022-25 de investigación en este yacimiento que impulsan el MAC y el Servicio de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico del Departamento de Cultura. EFE