La consellera de Derechos Sociales de la Generalitat de Cataluña, Mònica Martínez Bravo, en una imagen de archivo. EFE

Expertos plantean al Govern ayudas universales y para la vivienda ante la pobreza infantil

Barcelona, (EFE).- Un grupo de expertos que asesora al Govern plantea introducir prestaciones universales por tener un bebé, limitado al primer año de vida, y ayudas a familias vulnerables para costear la vivienda, con el fin de combatir la pobreza infantil, que afecta a uno de cada tres menores en Cataluña.


Son las principales conclusiones del informe «Invertir en un futuro justo: prestaciones económicas contra la pobreza infantil», elaborado por el Comité de Expertos para la Transformación y la Innovación Social (CETIS), un grupo de académicos creado por el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión para aportar ideas que mejoren la atención a los más desfavorecidos.

En la presentación del informe este lunes en el Palau Robert, la consellera de Derechos Sociales e Inclusión, Mònica Martínez Bravo, ha lamentado que Cataluña tenga «una tasa persistente y superior a la media europea» de pobreza infantil, que afecta a «uno de cada tres menores» (el 34,8 % de los menores de 16 años sufre pobreza y el 14 %, severa).

Esta situación «no solo es una injusticia social, sino un freno para el país», por lo que se deben concebir las prestaciones sociales como «una inversión», ha añadido la consellera, que ha dicho que estudiarán incluir las propuestas del CETIS.

El informe constata que el sistema de prestaciones sociales de Cataluña reduce la pobreza infantil un 22 % y la severa un 40 %, pero subraya que el efecto reductor sigue siendo inferior al de otros países europeos.

Así, plantea mejoras en las prestaciones, entre ellas en la vivienda, pues en Cataluña se puede dar la situación que, entre dos familias con los mismos ingresos, una pueda estar dentro del umbral de la pobreza porque tiene que pagar un alquiler alto y la otra no, porque vive en un domicilio de propiedad.

En este contexto, el informe del CETIS plantea una prestación de vivienda que dé cobertura no solo a los hogares que ya perciben la renta garantizada de ciudadanía (los más vulnerables), sino también aquellas familias situadas en lo que se conoce como tramos adyacentes de ingresos (los que no son tan vulnerables pero están cerca del umbral de la pobreza).

Martínez Bravo ha señalado que se debería crear una «infraestructura legal que abra la puerta a complementos adicionales» a la renta garantizada de ciudadanía, para tener uno de vivienda al que se pueda acceder de forma «ágil».

En cuanto a las personas en los tramos adyacentes, la consellera ha dicho que todavía no está «aterrizada» la idea.

Niños juegan a la pelota en una imagen de archivo. EFE/ Francis R. Malasig

Ayuda en el primer año del bebé

El CETIS propone también una ayuda universal circunscrita al primer año de vida del bebé y que, a partir del segundo, ya esté condicionada a los ingresos familiares.

Los expertos consideran que este sistema facilitaría que las familias ya tengan una relación con la administración desde el principio y que, pasado el primer año, ya sepan cómo pedir la ayuda si cumplen las condiciones, pues uno de los problemas que detecta el CETIS es que una parte de los potenciales beneficiarios de las ayudas no las solicitan por desconocimiento.

«Es una propuesta innovadora que tenemos que estudiar y valorar, y tendremos que mirar el impacto presupuestario que tendría», ha afirmado Martínez Bravo.

Un modelo más flexible

Asimismo, el informe señala que limitar las ayudas solo a las rentas más bajas crea efectos barrera y desincentivos, por lo que recomienda un modelo más flexible en el que el apoyo económico llegue a un abanico más amplio de familias y decrezca progresivamente a medida que aumentan los ingresos.

Los expertos plantean que el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) del Ingreso Mínimo Vital -la ayuda estatal- tiene potencial para cubrir hasta al 40 % de los niños, aunque su despliegue aún está lejos de este objetivo, según el CETIS.

Por otro lado, los expertos plantean hacer compatibles las ayudas sociales con el empleo, pues tener un trabajo ya no garantiza dejar de ser pobre.

De hecho, cuatro de cada diez hogares en pobreza severa no pueden acceder a las ayudas por tener alguna actividad laboral, aunque sigan viviendo en una situación de vulnerabilidad. EFE