El president de la Generalitat, Carlos Mazón, asiste al Foro Alicante organizado por el Club Información bajo el título ‘El reto de lograr una Sanidad de excelencia’, en el que interviene el conseller de Sanidad, Marciano Gómez -en la imagen, durante su intervención-. EFE/Pep Morell

La Generalitat está «alarmada» por la actitud del Gobierno «contra» el Tajo-Segura

Alicante (EFE).- El president de la Generalitat, el popular Carlos Mazón, ha afirmado sentirse «alarmado» por la actitud permanente que ve en el Gobierno de España «contra» el Tajo-Segura, y ha asegurado que en los últimos cinco años de Pedro Sánchez ha habido 30 recortes en los envíos de agua del trasvase a la cuenca receptora.

Tras una conferencia del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, en el Foro Alicante, el president ha comentado que «no puede ser que en el siglo XXI en España sigamos pendientes de si llueve o no para saber si podemos distribuir agua» ya que en el país hay recursos hídricos «suficientes» si se distribuyen «como toca».

Ha proseguido que, «más que pesimista», se siente «alarmado por la actitud permanente que sigue manteniendo el Gobierno de España contra el trasvase Tajo-Segura» y ha urgido al actual Ejecutivo central, que ha calificado de «antitrasvase», a que «al menos estén dispuestos a escucharnos».

El Consell de Mazón ha propuesto al Gobierno que nombre representantes en la Mesa del Agua que se pondrá en marcha en la Comunitat Valenciana y el president ha comentado este viernes que aún no ha recibido contestación, pese a lo cual ha confiado en que finalmente haya voluntad «de sentarse en una mesa».

«Poca sensibilidad» con una cuestión tan fundamental para los intereses valencianos

En caso contrario, vería «poca sensibilidad» del gabinete de Pedro Sánchez con una cuestión tan fundamental para los intereses valencianos, y abocaría a que en la Comunitat se tenga que continuar «mirando al cielo a ver si llueve mañana y pasado».

De la situación actual, ha indicado que hay agua suficiente para el consumo humano hasta, por lo menos, el próximo verano, y con respecto al riego agrícola ha comentado que «necesitamos que llueva ahora y después del verano también».

Ha lamentado que el Gobierno de Sánchez base toda su estrategia en la desalinización cuando es un sistema muy costoso energéticamente, «cuatro veces más cara», y poco sostenible y contra los criterios medioambientales.