Un hombre observa el cuadro en la exposición de El Paso en la Fundación Bancaja. EFE/Ana Escobar

La Fundación Bancaja revisa la obra del grupo El Paso, una revolución vigente 70 años después

València (EFE).- La Fundación Bancaja de València reúne más de 70 piezas del grupo El Paso, una revisión de la aportación decisiva de este colectivo artístico a la renovación del arte en la España de la segunda mitad del siglo XX, que en su momento «escandalizó» y hoy, 70 años después, «mantiene su vigencia».

Así lo ha señalado la comisaria de la exposición, Lola Durán, durante la presentación de la muestra «Grupo El Paso (1957-1960)», que exhibe piezas procedentes de cerca de 30 colecciones, tanto institucionales como particulares, entre ellas algunas de las obras más importantes del colectivo que formaron parte de las exposiciones internacionales de referencia en el momento.
La exposición se abrirá al público este viernes y podrá visitarse hasta el 8 de septiembre.

El colectivo El Paso, integrado por los artistas Rafael Canogar, Martín Chirino, Luis Feito, Juana Francés, Manuel Millares, Manuel Rivera, Antonio Saura, Pablo Serrano, Antonio Suárez y Manuel Viola, supuso una «renovación del arte español de vanguardia» en un panorama artístico «yermo» y de «desorientación» después de la Guerra Civil, ha destacado Durán.

Sus propuestas, ha elogiado, «escandalizaron» en ese momento pero «hoy, 70 años después, podemos contemplar sus obras y descubrir que es un arte que mantiene su vigencia».

Una mujer pasa ante varias obras de Antonio Saura de la exposición de El Paso en la Fundación Bancaja. EFE/Ana Escobar

Saura y Ayllón


La gestación de El Paso se produce entre 1955 y 1956 a partir de las primeras conversaciones entre Antonio Saura y el crítico de arte José Ayllón.

En febrero de 1957 se constituye el grupo en Madrid y un mes después se publica el Manifiesto, escrito por Ayllón y firmado por todos los miembros del grupo, herederos del surrealismo, el neoconstructivismo y el cubismo.

En el manifiesto declararon su voluntad compartida de «vigorizar el arte contemporáneo español», que contaba con «brillantes antecedentes», pero se encontraba, lamentaban, en ese momento «falto de una crítica constructiva, de ‘marchands’ y de salas de exposiciones» que orientaran al público y de unos aficionados que apoyaran toda actitud renovadora.

La muestra que propone la Fundación Bancaja parte de 1957, cuando el colectivo redacta y firma el manifiesto, pero la comisaria recuerda que hay antecedentes claros del inicio de este movimiento artístico en 1953, en el curso de arte abstracto en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander que reunió a Miralles, Saura y Rivera, junto al arquitecto José Luis Fernández del Amo, director del Museo Nacional de Arte contemporáneo recién creado.

Gracias a la labor de Del Amo se exhibió por primera vez en Madrid la obra de artistas extranjeros, como Pollock, De Kooning, Tobey, Wols o Appel.

Dos personas conversan ante una escultura de Martín Chirino. EFE/Ana Escobar

Primera exposición en 1957

La primera exposición de El Paso fue en abril de 1957 en la galería Buchholz de Madrid.

Junto con su actividad de agitación del panorama artístico en España y de configuración de la vanguardia española de posguerra, el colectivo tuvo oportunidad de contribuir a la divulgación internacional con su participación en importantes exposiciones internacionales como la Bienal de Sao Paulo (1957), la Bienal de Venecia (1958) y la muestra «New Spanish Painting and Sculpture» (1960) en el MoMA de Nueva York.

La última exposición del colectivo antes de su disolución tuvo lugar en octubre de 1960 en la galería L’Attico en Roma.

El presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, ha destacado la labor de este colectivo de artistas, de disciplinas diversas, que «se revolvió» contra lo establecido y «cambió el devenir del arte español» a finales de los años 50 del pasado siglo.

Diez artistas, procedentes de diferentes lugares de la península y de las islas, ha añadido la comisaria de la muestra, que se unieron por una voluntad común de «crear un clima nuevo y ensanchar fronteras» y conectar con ello el arte español, en un momento de desorientación, con los movimientos que despuntaban en el resto del mundo.