La escritora María Dueñas, durante la charla que ha ofrecido en la reinauguración de la librería. EFE/Biel Aliño

La librería Passarella reabre tras sufrir la dana con ilusión de dar «esperanza» a Picanya

València (EFE).- La librería familiar Passarella de Picanya (Valencia) reabre este viernes en una nueva ubicación, tras haber sido arrasada por la dana de octubre, con la «ilusión» de dar «esperanza, magia y sueños» al municipio y el respaldo de la escritora María Dueñas, que estará presente en esta reinauguración.

Así lo cuenta a EFE su propietaria, Guillermina Spiekermann, que recuerda estos meses de «sufrimiento» tras las inundaciones pero también de «ilusión» porque tuvieron claro que iban a rehacerse y reabrir sus puertas en Picanya.

Dos metros de agua en la librería y hasta la cintura en casa

El 29 de octubre de 2024 cerró la librería en su horario habitual, las 13:30 horas, y volvió a casa, también en Picanya; al saber que había una dana y por los antecedentes de que cuando llueve les entra agua por el techo, decidió no abrir por la tarde aunque fue a echar un vistazo.

«Al volver a casa, en un bajo de Picanya, mi hijo avisó de que nos fuéramos porque venía el agua; yo no creía que se fuera a desbordar el barranco porque nunca había pasado. Me pasó una imagen de la caída de la pasarela -que da nombre a la librería-. No pudimos salir y estuvimos hora y media con agua hasta la cintura», relata.

Finalmente, un vecino les ayudó a salir y le cobijó durante la noche. Al día siguiente empezó a advertir que había afectado a todo el pueblo: «Pedíamos auxilio y no venía nadie, se oían los golpes de los coches, los cristales, las alarmas… pero no sabía la dimensión» de la catástrofe.

Antes de volver a casa estuvo en una vivienda de su hija, no afectada por la dana, en Paiporta y tardó varios días en volver a la librería, después de que su hijo le mandara fotos y le avisara del «destrozo total», la «pérdida absoluta de todo» y de los «dos metros de agua» que había allí.

«Mi hijo, el empleado que tenemos y voluntarios empezaron a sacar las cosas de Passarella mientras yo lo hacía en mi casa. Cuando fui el viernes había cristales, libros por todos lados pegados al suelo por el barro y muy mal olor», añade.

Tuvo claro que había que «rearmarse y reabrir de nuevo» aunque confiesa que hubo «momento de angustia» por los problemas financieros y de buscar una nueva ubicación para la librería y una tienda de juguetes de la marca Funko (Passarella Pop) que tienen al lado.

Ahora, ambas están unificadas en la calle Senyera de la localidad, donde apenas llegó un palmo de agua cuando a 500 metros de allí, en su librería, se alcanzaron los dos metros.

La librera, cuyo negocio cumplirá siete años en Picanya el próximo octubre, ha recibido la ayuda de la Generalitat y del Ministerio de Cultura, destinadas a alquileres y sueldos y para ayudas a empresas y autónomos.

La librería familiar Passarella de Picanya (Valencia) reabre este viernes en una nueva ubicación, tras haber sido arrasada por la dana de octubre. EFE/Biel Aliño

María Dueñas para el regreso de la librería

Este viernes la escritora María Dueñas participa en un café literario en la librería, algo que, para Guillermina Spikermann, es «más que una acto literario, porque es el volver de la librería».

Cuenta que tendrán un «café literario» con la escritora de ‘El tiempo entre costuras’ y ‘Sira’, entre otras obras de éxito, en el que Dueñas «hablará sobre lo que hace y lo que es la literatura para ella y le harán preguntas; como si estuvieses con una amiga».

Un reabrir de ilusiones, magia y sueños que da un libro

«Para nosotros ha sido algo soñado; teníamos ilusión y ganas de abrir nuevamente», asegura para agradecer la ayuda de familia, amigos, clientes y voluntarios para conseguirlo.Guillermina Spiekermann trabaja con su marido y su hijo en la librería de Picanya -además tiene un empleado- y su hija tiene otra librería -que también se llama Passarella- en Paiporta y que, tras ser también arrasada por el paso de la dana, reabrió el pasado mes de marzo.

«Volver a abrir en Picanya supone mucha ilusión, alegría y mucha esperanza. Tenemos la esperanza de que para nosotros y el pueblo sea un reabrir de ilusiones, de magia y de sueños, lo que da un libro», concluye. Por Mónica Collado