València (EFE).- La Comunitat Valenciana vive un domingo estable tras el episodio de intensas tormentas del sábado, que dejó granizadas en muchos municipios, más de 2.700 rayos, precipitaciones acumuladas de 105,7 litros por metro cuadrado en Vinaròs (Castellón) y vientos con una racha máxima de 113 kilómetros por hora en el municipio de Torás.

Fuentes de Emergencia han indicado a EFE que las lluvias provocaron desprendimientos en varias carreteras, pero se trata de incidentes menores y ya solucionados, que obligaron al cierre de los parque naturales, principalmente de la provincia de Castellón y de Valencia.
El impacto de un rayo en un árbol en la Marina de València donde se habían refugiado de la tormenta una mujer y su hija provocó lesiones a ambas. La madre, de 52 años, sigue hospitalizada con pronóstico reservado después de haber sido recuperada por los medios sanitarios de una parada cardíaca, mientras la joven, de 22 años y con movilidad reducida, fue atendida por fulguración y este domingo ha recibido el alta hospitalaria.
Cuando todavía están patentes las huellas de la tormenta, ahora toca hacer balance de daños y desperfectos, tanto en las infraestructuras como en cultivos, y empezar a reparar los efectos de las intensas lluvias.
Más de 50 l/m2 en 15 minutos en Canet
En Canet d’en Berenguer, en la provincia de Valencia, se acumularon a mediodía más de 50 l/m2 en apenas 15 minutos -lluvia intensa de 40 l/m2 en una hora- que inundaron calles, tumbaron árboles y desprendieron placas solares de viviendas, algunos de los cuales impactaron en vehículos.
También las tormentas arrancaron varias de las pasarelas y desbordaron algunas alcantarillas más cercanas a la playa, ha relatado a EFE su alcalde, Pere Antoni Chordá.
Mientras el sábado se procedió el corte de árboles caídos para «primar la seguridad», este domingo han acabado las tareas de limpieza de toda la suciedad que arrastró la lluvia al paseo con varios operarios y este lunes empezarán a nivelar las entradas a la playa para volver a instalar las pasarelas en este municipio, uno de los afectados por el temporal.
En Sagunto también cayó lluvia torrencial
En Sagunto las lluvias variaron entre 30 y 45 litros en media hora, viento superior a 70 km/h y granizo y generaron incidentes como árboles caídos en carretera y algún accidente de tráfico leve, pero no causaron ningún daño personal, según ha explicado el alcalde de Sagunto, Darío Moreno.
La lluvia torrencial cayó en todo el municipio, tanto en el núcleo histórico como en el puerto y en la zona de playa de Almardá, Corinto y Malva Rosa.
Moreno ha señalado que la alerta naranja apuntaba a lluvias entre las 05:00 y las 07:00 horas y de nuevo a partir de las 18:00 horas pero se produjeron sobre las once de la mañana, y ha asegurado que el Ayuntamiento desplegó un dispositivo para actuar en todos los puntos que se vieron afectados.
Daños en la agricultura
Por otro lado, el episodio de lluvias y tormentas también ha tenido consecuencias en la agricultura del Camp de Morvedre (norte de Valencia), Plana Baixa y Alt Palancia (Castellón) y una primera valoración de daños arroja más de 8.000 hectáreas afectadas y alrededor de 20 millones de euros, la mayoría en la Plana Baixa (5.000 hectáreas y unos 15 millones de euros), según ha informado el secretario general de La Unió de Llauradors, Carles Peris.
Por comarcas, en el Camp de Morvedre, las precipitaciones afectaron a cítricos y aguacates, en su conjunto mil hectáreas, según las primeras estimaciones.
En la Plana Baixa, mayoritariamente han sido los cítricos, por ser prácticamente una zona de monocultivo de clemenules. Según Peris, puede ser la campaña con menor producción histórica de la variedad predominante, que representa más del 54 % de la producción en toda la provincia de Castellón.
La caída de cítricos al suelo y los daños sufridos por los frutos en el árbol provocarán que no puedan comercializarse para consumo en fresco y se dediquen a la industria del zumo, lo que hace descender su valor a menos de la mitad. En esta comarca, algunos campos de melones y sandía y una pequeña parte de aguacate y hortaliza también han registrado daños.
En el Alt Palancia, la estimación es de 1.200 hectáreas de olivar y almendro dañado.
Según ha afirmado Peris, «la intensidad y tamaño -del granizo- en mi comarca, la Plana Baja, no lo había visto nunca».