Una mujer observa la silla del general Antonio Maceo, expuesta en el Palacio de los Capitanes generales en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

La Habana pide a Palma de Mallorca renovar el préstamo de la histórica Silla de Maceo

Donación

Dos personas observan la silla del general Antonio Maceo, expuesta en el Palacio de los Capitanes generales en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

Valor simbólico

Fotografía que muestra la silla del general Antonio Maceo, expuesta en el Palacio de los Capitanes generales en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

La silla «tiene, sobre todo, valor simbólico», algo muy complejo de tasar, explica Terrón. El objeto está tallado, de forma muy rústica, de un tronco de palma. De hecho su base es cilíndrica, sin patas.

En el espaldar están grabadas las iniciales del líder independentista cubano, A y M, con una estrella de cinco puntas entre ambas, y justo debajo la fecha en la que aparentemente la silla fue confeccionada, en 1896. Su estado de conservación es bueno.

Los registros históricos apuntan a que un guajiro (campesino cubano) se la regaló a Maceo durante su campaña contra los españoles, pero se desconoce hasta qué punto fue empleada por el líder independentista, porque la silla es bastante pesada y difícil de transportar.

El objeto formó parte de un botín en la contienda y se cree que fue llevado a España por el militar y político español Valeriano Weyler. Sus descendientes lo donaron posteriormente al Museo de Palma de Mallorca, en donde se encontraba hasta que fue prestada a La Habana.