Miengo (EFE).- Rutas interpretadas y teatralizadas, talleres didácticos, un concierto de músicas de la Prehistoria o la edición de varios libros componen el programa de difusión patrimonial dirigido a los vecinos y visitantes para darles a conocer los 30.000 años de historia del municipio de Miengo.
Según los expertos, este ayuntamiento (de unos 5.200 habitantes) alberga en su territorio una de las mayores concentraciones de yacimientos arqueológicos al aire libre y cuevas prehistóricas de la cornisa cantábrica, en el que destacan sus 75 enclaves, la mayor parte desconocidas.
De ente ellos, destacan con arte rupestre cuevas como la de Cudón, del periodo Gravetiense (de entre 23.000 y 27.00 años) y de dos kilómetros de extensión; La Pila, destruida por la cantera de Cuchía; Cueto Redondo y Los Moros de Gornazo; así como el yacimiento del Paleolítico Inferior de Cuchía.
Este proyecto de divulgación está coordinado por el arqueólogo Ramón Montes y por el presidente de la asociación de Amigos de los Caminos de Santiago del Norte de España en Cantabria, Valeriano Teja, y patrocinado por el Ayuntamiento de Miengo como colofón a varias décadas de investigación.

Actividades hasta diciembre
Las actividades se desarrollarán hasta diciembre comenzando por sendas rutas interpretadas por el municipio para conocer cómo era la vida de los cazadores-recolectores hace 200.000 años, y conocer los valores de esta zona frecuentada por grupos humanos desde época paleolítica, Neolítico y Edad de los Metales.
También está prevista la ruta teatralizada «Del puente de las Ánimas a Miengo», donde los asistentes irán de la mano de un peregrino medieval descubriendo cómo era la vida del municipio cuando el viaje a Santiago de Compostela por la costa cantábrica era toda una aventura.
Durante la presentación del proyecto, Ramón Montes ha destacado la actividad que protagonizará en octubre el músico Neonymus, que recreará los sonidos milenarios que podrían haber resonado en las cuevas de Miengo utilizando instrumentos prehistóricos.
La cueva de Cudón
El proyecto divulgativo incluye también actividades más familiares como unos talleres didácticos sobre arte rupestre paleolítico, en el que se experimentará con los colorantes y las técnicas artísticas aplicadas en Cudón hace 25.000 años, o cómo era la caza y el fuego en la Edad del Hielo.
Además, en los meses de noviembre y diciembre tendrá lugar la presentación del libro monográfico sobre la cueva de Cudón, un volumen de mas de 500 páginas en las que se describen las actuaciones arqueológicas realizadas en esta cavidad entre 2011 y 2022 por un equipo internacional de investigadores.
A la par, a finales de año se prevé obsequiar a todos los vecinos de Miengo, como regalo de Navidad, una guía arqueológica del municipio, con la que se pretende divulgar de manera rigurosa pero didáctica, el Patrimonio que el término municipal esconde.
Así mismo, durante estos meses se tiene previsto realizar un ciclo de conferencias sobre el primer arte de la humanidad en Miengo, que recoja los 30.000 años de actividad gráfica en las cuevas decoradas de Cudón, Cueto Redondo y La Pila.
También el Camino de Santiago
Este ciclo incluirá también charlas sobre el inventario arqueológico de Miengo y sobre el Camino de Santiago de la Costa a su paso por Miengo.
La concejal de Cultura de Miengo, Elena Castillo, ha explicado que con todas estas acciones el municipio espera obtener un importante incremento de la valoración social sobre su Patrimonio, acercando a los vecinos a una realidad olvidada pero de enorme trascendencia cultural.
A su vez, Ramón Montes ha insistido en que la riqueza patrimonial de Miengo es muy desconocida y poco valorada por los vecinos quienes, muchas veces, pasan por encima, o al lado, de importantes enclaves arqueológicos e históricos sin ser conscientes de ello.
Como ejemplo, ha citado la infinidad de enclaves de interés arqueológico que se distribuyen por todo el municipio, tanto en la abrupta y calcárea línea de costa, como en las llanas áreas del interior, incluyendo los pequeños altozanos ubicados entre las desembocaduras de los ríos Pas (al este) y Saja-Besaya (al oeste).