Mirar como ser humano, con el alma, a través del objetivo de la cámara, esa es la manera de trabajar del brasileño Fabio Alarico Teixeira, premio rey de España de Fotografía. EFE/Chema Moya

Fabio Alarico, premio Rey de España: «La fotografía puede acercar el alma de las personas»

Alida Juliani |

Madrid (EFE).- Mirar como ser humano, con el alma, a través del objetivo de la cámara, esa es la manera de trabajar del brasileño Fabio Alarico Teixeira, premio rey de España de Fotografía por ‘Os Desabrigados da Humanidade’ (‘Los sintecho de la humanidad’), publicada por Plataforma 9, una iniciativa pública que utiliza la narrativa para provocar un cambio constructivo en la sociedad.

Alarico recibirá mañana miércoles el galardón de manos de Felipe VI en una ceremonia en la Casa de América de Madrid, que acogerá la edición número 42 de estos premios que organiza la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), y que están dotados con 10.000 euros, lo que los sitúa a nivel de los Pulitzer.

Con esta distinción el fotógrafo brasileño se siente «muy contento, feliz», y más teniendo en cuenta que su compatriota Sebastião Salgado, fallecido recientemente y a quien considera un «maestro», también la recibió en 1998.

Dramatismo de la realidad

La fotografía ganadora, de un joven enfermo y herido, conjuga, según el jurado de los premios, una cuidada estética con el dramatismo de una realidad que sobrecoge.

Un retrato de las personas que sobreviven de la recogida de residuos industriales, se contagian de enfermedades infecciosas y con frecuencia mueren en las calles, sin ayuda del Estado, y en medio de prejuicios raciales y sociales.

El trabajo premiado es específicamente sobre personas que viven en las calles y que se dedican a reciclar, no solo la basura industrial sino también los desechos domésticos y la que es arrojada a la Bahía de Guanabara, que baña la zona norte de Río de Janeiro.

Alarico pasó junto a una amiga asistente social ocho meses realizando fotografías en las favelas en las que viven los protagonistas de la imagen ganadora, «pero siempre regreso para saber como están», dice.

«Yo también vivo en una favela y sé qué pasa allí, me preocupo por la gente, no solo es por la fotografía», señala el fotógrafo para quien su trabajo es «un camino para dar a conocer al mundo» cómo es la vida allí.

«Si miras a la persona a la que estás fotografiando piensas que puedes ser tú el que está en su lugar. Cada vez que saco una foto mi corazón está mirando a la gente, desde siempre ha sido así. Mi corazón late así cada vez que fotografío a alguien», explica.

Y cree, que la gente «puede llegar al alma de las personas a través de las fotografías, porque normalmente las personas no ven las cosas a su alrededor, es una forma de acercarlas».