Tokio (EFE).- El valenciano Quique Llopis, subcampeón de Europa de 110 vallas, finalizó cuarto, con un tiempo de 13.16, la final de los Mundiales de atletismo de Tokio a solo cuatro centésimas del bronce que se adjudicó el jamaicano Tyler Mason (13.12).
Llopis, entrenado por Toni Puig y con una marca personal de 13.09, fue pasando con solvencia las eliminatorias previas hasta meterse en la pelea por las medallas en el imponente Estadio Olímpico de Tokio con los mejores del mundo, siendo con el suizo Jason Joseph el único europeo de los ocho finalistas.
Sin el gran favorito, el estadounidense Grant Holloway, campeón del mundo al aire libre en las tres últimas ediciones y campeón olímpico en París 2024, que cayó eliminado en semifinales, las opciones del podio se abrieron un poco más.
Llopis se plantó en la línea de salida confiado en sus posibilidades y refrendado por su buen momento de forma, como venía demostrando los últimos meses en la temporada de aire libre. En la final peleó hasta el último centímetro y solo cuatro centésimas le privaron de subir al podio.
La victoria fue para el estadounidense Cordell Tinch (12.99), seguido del jamaicano Orlando Bennett (13.08) y su compatriota Tyler Mason (13.12).
«Hace tres o cuatro años hubiese firmado esto con los ojos cerrados»
El valenciano Quique Llopis, cuarto en la final de 110 vallas de los Mundiales de atletismo, declaró este martes, tras quedarse a «un paso de la ansiada medalla», que hace «tres o cuatro años hubiese firmado esto con los ojos cerrados».
Llopis, entrenado por Toni Puig, mantuvo la esperanza de subir al podio hasta el final por el buen momento deportivo que atraviesa, algo que se notó en el crono (13.16), a solo cuatro centésimas del bronce, y porque el triple campeón del mundo, el estadounidense Grant Holloway, cayó eliminado en semifinales.
«Estoy contento porque lo que me gusta es conseguir una buena carrera en una final y he aprovechado la oportunidad aunque no he podido conseguir la ansiada medalla. Me veo bien y, sin duda, hace tres o cuatro años hubiese firmado con los ojos cerrados esto de estar en finales de Juegos Olímpicos, Europeos y Mundiales», dijo Llopis, en la zona mixta del Estadio Olímpico de Tokio.
La ausencia de Holloway no fue una sorpresa para Llopis, que tampoco veía al estadounidense como aspirante a medalla pese a lo impresionante de su palmarés.
«Holloway no ha estado bien y aunque hubiese estado en la final no hubiese conseguido medalla. No ha sido su año, viene de conseguir todo en 2024 y será difícil para él mantener la motivación. Igual le ha costado un poco más, pero lo volveremos a ver luchando por ser campeón del mundo», destacó.
Tras una temporada larga, lo más inminente para Quique Llopis es «descansar» porque está «reventado».
«La temporada ha sido eterna. Después de las eliminatorias he arrastrado una molestia en un tobillo aunque luego en carrera no te duele nada, parece que estás anestesiado. Hay que descansar y coger la vuelta con ganas para tratar de mejorar cosas a nivel técnico, igual que las salidas», concluyó.