Por Guillermo Martínez |
Alcalá de Henares (EFE).- Alcalá de Henares se ha engalanado para celebrar el Mercado Cervantino, que aunará a 400 puestos ambientados en el Siglo de Oro, más de 40 compañías artísticas, 300 recreadores históricos y cientos de actuaciones de música, teatro y pasatiempos infantiles.
Hasta el próximo domingo la ciudad complutense celebra este tradicional mercado en una nueva edición de la Semana Cervantina, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, organizada anualmente en honor a Miguel de Cervantes, que fue bautizado en la ciudad un 9 de octubre.
En esta ocasión, bajo el lema “Alcalá, Preciosa”, comerciantes, artistas y artesanos ocupan el casco histórico de la ciudad al completo, desde la plaza de San Diego hasta el Palacio Arzobispal, pasando por la emblemática calle Mayor y la plaza de Cervantes.
La artesanía tradicional protagoniza el Mercado
Hace unos diez años que Aitor Bañó desenfunda todos sus enseres de tallista manual en Alcalá de Henares. Junto a él, diferentes figuras salidas únicamente de la madera y la precisión con la que sus manos utilizan las herramientas que le acompañan. “Traigo un taller de talla en madera, esculturas y artesanía, para que la gente vea y conozca mi oficio”, comenta.
Durante la feria, este artesano llegado desde Alicante trabaja en directo, lo que asombra a los transeúntes. “A la gente le gusta mucho porque no es algo que vea todos los días. Por desgracia, son oficios que se están perdiendo, así que la gente mayor recuerda un poco cómo lo hacían sus antepasados y los más pequeños aprenden cosas nuevas”.
En la misma plaza de Cervantes está Joao, llegado desde Portugal, intentando guarecerse de la lluvia que no deja de amenazar sus delicados productos. “Somos ocho amigos y hacemos cuadernos de piel y cosidos a mano”, introduce.
“Todo es piel de vaca y el papel tiene un gramaje de 160, todo cosido, y te permite acuarelas y plumas. Luego también hay varias temáticas con decoración artística, como los dedicados a la alquimia y al trisquel celta, incluso cuadernos de nuestra propia escuela de magia”, añade.
Josune Uriarte tampoco es la primera vez que recala en Alcalá. Procedente de un pueblecito a las espaldas del monte Gorbea, en Vizcaya, es costurera y artesana. En su puesto vende los “productos térmicos para la salud” que ella misma hace. “Tengo zapatillas para los pies, antifaces para los ojos, y formatos grandes para cuando hay otras dolencias”, ilustra.
Esta vizcaína también tiene palabras para Alcalá: “Me encanta venir. Es un mercado muy bonito, de los más grandes de España y muy bien ambientado, hay muchas recreaciones. Venimos muy a gusto”, concluye.