Madrid (EFE).- La capacidad de la autovía A-5 se reducirá a la mitad desde el próximo miércoles 15 de enero para dar comienzo al grueso de las obras del proyecto Paseo Verde del Suroeste, que se contempla dentro del soterramiento de esta vía.
Para ello, este sábado, se llevarán a cabo las primeras labores que consistirán en la demolición de varios inmuebles expropiados para la obra, situados junto al paseo de Extremadura, por lo que, desde las 7.00 horas del día 11 hasta las 13.00 del domingo 12, se ocuparán 160 metros de la calzada sur en sentido entrada a Madrid.
A raíz de este obra, a partir del miércoles 15, solo quedarán habilitados dos carriles por sentido de circulación, afectando significativamente el flujo de tráfico.
Conscientes de las repercusiones sobre el tráfico, el Ayuntamiento, en coordinación con el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, y otros municipios afectados, ha diseñado un plan de movilidad para reducir al mínimo los inconvenientes.
Refuerzo del transporte público
Las líneas de autobuses de EMT Madrid que atraviesan el área afectada se reforzarán, añadiendo 700 plazas más por hora, mientras que dos nuevas líneas lanzadera conectarán Cuatro Vientos con plaza Elíptica y Aluche cada cinco minutos. Además, una línea circular unirá Batán y Lucero, proporcionando 960 plazas por hora.
Asimismo, con el objetivo de absorber el incremento de pasajeros que optarán por el transporte público durante las obras, Metro de Madrid reforzará las líneas 5 y 10, permitiendo el transporte de hasta 8.100 pasajeros por hora, mientras que Cercanías aumentará la frecuencia de la línea C-5, en el recorrido Móstoles El Soto-Atocha- Fuenlabrada Humanes, con trenes cada cuatro minutos en ambos sentidos en hora punta y cada diez minutos en el resto de franjas.
El Consistorio de la capital ha informado de que el flujo del tráfico se monitorizará en tiempo real para adaptar las soluciones en función de las necesidades, por lo que se reforzará la señalización en vías principales como la M-40, M-45, M-50 y la R-5, informando a los conductores sobre los cortes y desvíos, con el objetivo de facilitar el acceso a las rutas alternativas.
El soterramiento de la A-5 permitirá recuperar espacio para peatones y ciclistas, conectando mejor los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas con Campamento y Casa de Campo.
Final de la obra en 2025
Se espera que esta obra, que finalizará a finales de 2025, reduzca en un 90 % los vehículos en superficie y las emisiones contaminantes, creando un entorno más sostenible y accesible para los ciudadanos.
Posteriormente, en la primera quincena de febrero, se procederá a desviar todo el tráfico a la calzada norte (en sentido salida de Madrid), habilitándose dos carriles por sentido. De este modo, se cerrará por completo la calzada sur (en sentido entrada a Madrid), donde comenzarán las obras de soterramiento.
La reducción de la velocidad máxima en la zona de obras, de 70 a 50 kilómetros por hora, será esencial para garantizar la seguridad durante el desarrollo de las mismas.