Washington (EFE).- El presidente de EE.UU. Donald Trump aseguró este viernes, tras reunirse con el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, que la empresa japonesa Nippon Steel retirará su oferta para comprar U.S. Steel y, en su lugar, realizará una inversión en la compañía.
«Buscarán una inversión en lugar de una compra. Me gusta esa idea. U.S. Steel es una empresa muy importante para nosotros. Fue la más grande del mundo durante 15 años, hace muchos años, hace 80 años, y no queríamos ver eso desaparecer. Como concepto psicológico eso no era bueno», afirmó.
«Así que han acordado invertir fuertemente en U.S. Steel en lugar de ser sus dueños, y eso suena muy emocionante», añadió el mandatario estadounidense durante una rueda de prensa en la Casa Blanca junto a Ishiba.
El encuentro entre Trump e Ishiba en el Despacho Oval se produce después de que el presidente recibiera el jueves en la Casa Blanca al consejero delegado de U.S. Steel, David Burritt, y tras la insistencia de Nippon Steel en que su oferta estaba alineada con los intereses de EE.UU. para potenciar la industria manufacturera.
La compañía japonesa había presentado una oferta de 14.900 millones de dólares para adquirir U.S. Steel, pero el entonces presidente Joe Biden (2021-2025) la bloqueó en marzo de 2024 al considerar que no era conveniente que una empresa extranjera tuviera tanto poder en un sector estratégico para el país.
Trump ya se había manifestado en contra de la compra el año pasado, aunque se esperaba que en la reunión con Ishiba se intentara encontrar una solución.

Compromiso energético con Japón
Otro de los anuncios del encuentro fue el compromiso de Japón de comprar más gas natural licuado de EE.UU. con el objetivo de reducir el déficit comercial bilateral, que en 2024 superó los 68.000 millones de dólares.
Japón, según apuntó Trump, empezará «pronto» a importar gas natural licuado desde Alaska.
«Cooperaremos para fortalecer la seguridad energética entre los dos países, incluido el aumento de las exportaciones de gas natural licuado de Estados Unidos a Japón de una manera mutuamente beneficiosa en términos de tipo de cambio», añadió Ishiba en la rueda de prensa conjunta.
Ishiba acudió a la reunión decidido a subrayar la importancia de Japón para EE.UU., como su principal inversor extranjero y uno de sus mayores socios comerciales.
La relación personal entre Ishiba y Trump
Más allá de los temas concretos, el Ejecutivo nipón avanzó que el objetivo de Ishiba era «construir una relación personal de confianza» con Trump para reforzar a Japón como socio comercial y aliado estratégico en el Pacífico, frente al proteccionismo de la política de «EE.UU. primero» que ha marcado las primeras semanas del republicano en el poder.
La estrategia de Ishiba aparentemente tuvo éxito, y al inicio de la rueda de prensa conjunta, Trump contó que poco antes se había hecho una foto con el primer ministro y que le pareció «tan bonita» que decidió presentársela en el escenario, colocada en una carpeta y con una dedicatoria escrita con su Sharpie negro.
«Ojalá fuera tan guapo como él, pero no lo soy», bromeó Trump al mostrar la fotografía, mientras Ishiba sonreía.
Trump ya tuvo una relación muy cercana con uno de los predecesores de Ishiba, el fallecido ex primer ministro Shinzo Abe (2012-2020), quien recurrió a partidas de golf, combates de sumo y hamburguesas de wagyu para cultivar su relación con el republicano, lo que le permitió evitar una guerra comercial con Estados Unidos.