La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de ministros, este martes en Moncloa. EFE/JJ Guillén

El Gobierno atribuye el apagón a múltiples causas y ve fallos en las centrales de respaldo

Madrid (EFE).- El apagón peninsular del 28 de abril tuvo un «origen multifactorial», que partió de una oscilación de tensión «anómala», sin que las centrales de respaldo lograran su tarea de dar estabilidad al sistema, según la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.

Según ha explicado este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Aagesen ha añadido que la causa del cero energético registrado aquel día fue un «fenómeno de sobretensiones» con «una reacción en cadena de desconexiones de generación que provocaron otras nuevas».

Así, ha detallado que hubo varios factores que desembocaron en esa situación, una de ellas, que los grupos de generación cuya conexión había ordenado el día de antes Red Eléctrica para dar más seguridad al sistema no controlaron de forma adecuada la tensión que se generó antes del incidente.

Tendidos eléctricos.
Tendidos eléctricos. EFE/Carlos de Saá

Conclusiones del informe

En su intervención, en la que ha expuesto las conclusiones del informe elaborado por el comité creado por el Gobierno, Aagesen ha insistido en todo momento en que el apagón se produjo por múltiples factores, ninguna vinculada con algún tipo de ciberataque, y que todo partió de una oscilación «anómala» en una central peninsular.

«Sí se han identificado vulnerabilidades, carencias o malas configuraciones de medidas de seguridad que sí pueden exponer las redes o los sistemas a potenciales riesgos futuros», ha dicho Aagesen, tras descartar cualquier «evidencia de ciberincidente o ciberataque.

Después del análisis, ha aseverado, se ha constatado que el sistema no disponía de suficiente capacidad de control de tensión dinámica. Por una parte, ha relatado la ministra, ese día, el programa final del operador del sistema, es decir, Red Eléctrica, con grupos con capacidad para controlarla «fue la menor desde que empezó este 2025».

Pero la información también muestra que grupos de generación que «tenían que haber controlado tensión y que muchos estaban retribuidos económicamente para ello, no absorbieron toda la reactiva que se esperaba, en un contexto de elevadas tensiones».

Por tanto, faltaron capacidades de control de tensión bien «porque no estaban programadas con suficiencia, bien porque las que estaban preparadas no proporcionaban adecuadamente lo que reserva la norma o una combinación de ambas», ha subrayado Aagesen, que ha insistido que no fue porque faltaran, ya que «había parque de generación suficiente».

Restricciones técnicas establecidas por Red Eléctrica

Concretamente, ha explicado que las restricciones técnicas establecidas por Red Eléctrica el día anterior implicaba que debía haber diez centrales térmicas para el control dinámico de tensión repartidas por el territorio peninsular y que debían estar disponibles a cambio de compensaciones económicas.

«Evidentemente, esas restricciones técnicas se remuneran con la finalidad única de controlar tensión, absorber o generar energía reactiva», ha detallado Aagesen, que explica que una de las centrales previstas se declaró indisponible y dijo que no iba a estar operativa el día 28.

Ante este cambio, Red Eléctrica decidió no sustituir esa instalación, sino que prosiguió con una previsión de recursos de control de tensión para las horas centrales del día inferiores a lo que había calculado el día 27.

Por otro lado, las dos oscilaciones registradas media hora antes del apagón modificaron el sistema. Y en último lugar, se encuentran las desconexiones de generación, algunas de las cuales «aparentemente indebidas», que contribuyeron a la escalada de la tensión.

«¿Por qué no pudo contenerse?», se ha preguntado la ministra, que cree que se llega al «punto de no retorno, de reacción en cadena imparable después de iniciar, salvo si hubiera habido capacidad para absorber energía reactiva y controlar masivamente la tensión».

APAGON
Cientos de estorninos posados sobre la torre de un tendido eléctrico. EFE/Jesús Diges/ Archivo

Las eléctricas: un problema de control de tensión

La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), donde se agrupan compañías como Iberdrola, Endesa o EDP, señala al «problema de control de tensión» como causa principal del cero energético y considera que la responsabilidad de garantizar dicho control recae en Red Eléctrica de España, como operador del sistema.

Aelec asegura, en un comunicado enviado este martes, coincidir con el Ministerio de Transición Energética en que la causa principal del cero energético fue un problema de control de tensión.

La asociación asegura tener evidencias de que las centrales de generación de sus socios cumplieron con los requerimientos regulatorios en materia de control de tensión, como los contempla REE en el proceso de cálculo de restricciones técnicas, llegando incluso a operar por encima de las obligaciones regulatorios para contribuir a la estabilidad del sistema eléctrico.

Por otra parte, el comunicado apunta que el 28 de abril, Red Eléctrica disponía de recursos suficientes para garantizar el control de tensión, incluidas las centrales síncronas, no obstante decidió «no despachar».

Aelec añade que optó por gestionar la tensión con una capacidad síncrona limitada y un reparto geográfico desequilibrado, lo que dejó al sistema en una situación de «vulnerabilidad».

Asimismo, en el comunicado apuntan otras cuestiones que quedan por esclarecer y que consideran que tienen «relevancia» para el correcto análisis de los hechos, como la operación de la interconexión con Francia, la distribución geográfica de la generación síncrona o los criterios aplicados por Red Eléctrica para el despacho de los ciclos combinados.