Un coche de la Ertzaintza accede al garaje del Palacio de Justicia de San Sebastián, en una imagen de archivo. EFE/Javier Etxezarreta

Apartan del servicio al agente que amenazó a su esposa e hijas tras registrarse como mujer

Bilbao (EFE).- El departamento vasco de Seguridad ha apartado del servicio al ertzaina detenido el pasado sábado en San Sebastián por amenazar con un cuchillo de cocina a su esposa e hijas, según ha informado el consejero Bingen Zupiria.

Zupiria, en una entrevista en Radio Bilbao, ha comunicado también que pese a que este agente se cambió de sexo en el registro y figura como mujer, los responsables de la investigación se inclinan por tramitarlo como violencia de género, y así lo expondrán ante la Fiscalía y el juzgado de instrucción.

El consejero ha destacado que los hechos presuntamente cometidos por este agente son «gravísimos» independientemente de que se instruyan como violencia de género, en el caso de que se considere que el autor es un hombre, o violencia familiar, si se tratara de una mujer.

Sobre este cambio de sexo, posible sin cambio de apariencia ni requisitos tras la aprobación de la ley trans, Zupiria únicamente ha indicado que desde que se aprobó dicha ley se ha originado un debate en la sociedad.

La Fiscalía pide que se derive al juzgado de violencia de género

La Fiscalía de Gipuzkoa ha solicitado al juzgado de instrucción que investiga el intento de agresión a una mujer por parte de un ertzaina que cambió de sexo que se inhiba en favor del juzgado de violencia contra la mujer para que se tramite como un delito de violencia de género.

El fiscal jefe de Gipuzkoa, Juan Calparsoro, ha confirmado, en declaraciones a EFE, que el Ministerio Público ha solicitado ya la inhibición del juzgado ordinario para que sea el de violencia de la mujer el que se haga cargo del caso.

Calparsoro ha indicado que, además de los hechos del pasado sábado, «puede haber hechos presuntamente delictivos anteriores al cambio de sexo, en cuyo caso la calificación se corresponde al delito de violencia sobre la mujer».

El fiscal entiende que, de acreditarse episodios anteriores, todos ellos se acumularían y el agente podría ser procesado como autor de un delito de violencia de género.

En cualquier caso, ha restado importancia a ese aspecto porque «las penas que se prevén, sea violencia doméstica o de género, no son muy diferentes». «Algo cambia, pero no es un cambio sustancial».

Calparsoro ha indicado que en el caso de la violencia de género se refuerza la protección de la víctima y las penas pueden ser algo superiores, aunque cree que el castigo resulta similar.

Sin embargo, sí existe un juzgado específico para los casos de violencia ejercida por un hombre contra una mujer, mientras que si el delito lo comete una mujer contra una compañera sentimental femenina el procedimiento lo sigue un juzgado de instrucción común.